sábado, 10 de marzo de 2018

TRAVESÍAS Y ASCENSIONES - VOLUMEN X

PORTADA
CONTRAPORTADA

INTRODUCCIÓN

Finaliza el año 2017 y con él un nuevo libro de mis andanzas por la montaña. En el mismo he plasmado lo acontecido en las 65 rutas realizadas durante los últimos tres años, desde el 2015 al 2017. Forman parte de las 546 salidas hechas desde aquel 06 de octubre de 1985 cuando me embarqué en este bello deporte que me permite a la vez disfrutar de los más bonitos paisajes mientras intento desconectar de la rutina diaria del trabajo y otros asuntos cotidianos.
Aunque en prólogos de libros anteriores ya he comentado y matizado algunas de las actividades más destacadas que he realizado en el periodo que comprende dicho volumen, generales o puntuales, lo puntualizaré en éste más extensamente.
El Encuentro de Montañeros Leoneses es sin duda una de las actividades anuales más destacadas. Desde hace 21 años, y no he faltado a ninguno, se viene celebrando dicho evento. Intenta, por desgracia cada vez menos, reunir al mayor número de montañeros y montañeras de la provincia de León para pasar una jornada en la que realizamos una ruta antes de rematarla con un evento festivo y gastronómico, comida o merienda, dependiendo del caso. Lo normal es que lo organice la Delegación Leonesa de Montañismo junto con uno de los clubes de la capital o provincia y casi por norma se emplaza en Mayo. Desde hace unos años es un memorial en recuerdo al que fuera delegado en León, Fernando Algorri.
Las Travesías Nocturnas son otras de las prácticas que solemos incluir dentro de las rutas anuales. Aprovechando el periodo estival programamos algunas de estas salidas, de mínima participación, eso sí, pero que personalmente tanto me atraen. Hay quien piensa y pregunta ¿Qué veis de noche en la montaña?, y la respuesta es obvia para los que participamos, mucho. Fauna nocturna, normalmente en forma de pequeños animales, pero que ahí están, animales un poco más grandes y domésticos como el ganado en los prados o el canto de algunas aves nocturnas forman parte de esa diversidad. Si la luna además está en un punto alto de su luminosidad, las siluetas que dibuja son a veces tan interesantes como el paisaje diurno, y aunque no la haya, si desde una cima podemos ver valles con pueblos, es una satisfacción visual a tener en cuenta. Personalmente, y debido a mi apego por la fotografía, el plasmar detalles a “golpe” de flash, es otro aliciente añadido. Por último no puedo dejar de añadir en este apartado el alcance enigmático y misterioso que tanto me cautiva en general y que la oscuridad acentúa.
Desde hace poco estamos incluyendo otro tipo de ruta, en esta ocasión invernal. Aprovechando las nevadas, que en este periodo no han sido ni muy boyantes ni muy abundantes, hemos hecho algunas travesías o ascensiones con raquetas. He sido optimista y no hace tanto compré unas para no tener que alquilarlas en esas ocasiones, y parece que este principio de año las estoy sacando provecho, a día de hoy, tres de cuatro.
Ya es tradicional en el grupo finalizar el año montañero con la colocación del Belén de Cumbres. En dicha salida celebramos la navidad colocando un pequeño belén en la cima de algún pico, u otro lugar si no es posible, y celebrarlo con turrones y bebidas típicas de estas fechas mientras nos animamos entonando, o desentonando más bien, villancicos y otras canciones que van surgiendo en el momento. Es una actividad compartida por numerosos clubes y grupos de montaña desde hace años como colofón al año montañero.
Por último, y más general, quiero destacar también las rutas que realizo fuera del entorno frecuente de la montaña leonesa, tanto en salidas de fin de semana como en periodo de vacaciones. Algunas de ellas se emplazan en las inmediaciones de la costa, lo que supone un cambio destacado en el paisaje habitual.      
Estos tomos no estarían completos sin mi afición por la fotografía, aunque mejor definido sería, mi afición por sacar fotos. En cada ruta suman de media no menos de 300 o 400 las imágenes que tomo, en forma de fotos o vídeos. Todo ese material, clasificado y retocado en su medida, me sirve para varios de los proyectos que luego realizo con él. Además de usarlo como complemento al texto de estos libros, preparo video-montajes con música de fondo y DVD´S con ellos o lo publico en Internet en mis páginas del Blog, Facebook, WhatsApp, etc. En las mismas mis amigos y conocidos que lo deseen pueden disfrutar de todo ello y desde aquí les agradezco ese interés y los numerosos comentarios que me animan sinceramente a seguir con este trabajo recopilatorio que en ocasiones se vuelve un poco sacrificado por la cantidad de tiempo que me lleva.
Es ese interés ajeno, unido al personal, el que intentaré mantener por mucho tiempo alentando las ganas de ampliar el número de estos tomos, lo que iría unido inevitablemente a que mi afición al montañismo siga intacta.                                            


                                                     EL AUTOR

                                                                     ARMUNIA A 09 DE MARZO DE 2018 



ENLACES A LOS RELATOS:


AÑO 2015






















AÑO 2016

























AÑO 2017





















EJEMPLOS DE LAS PÁGINAS DEL TOMO











                             ESTE VOLUMEN SE HA TERMINADO EL DIA 09 DE MARZO DE 2018





miércoles, 28 de febrero de 2018

COFIÑAL - COLLADO DE FONTESQUERA - 25-02-18


1ª TRAVESÍA “COFIÑAL – COLLADO DE FONTESQUERA – MAJADA DE FONTESQUERA - COFIÑAL”

25-02-18                              (Domingo)

Continuamos con las actividades del grupo de montaña y finalizamos este mes de febrero con una ruta en la zona de Lillo, concretamente en Cofiñal, siguiendo uno de los valles y colladas cercanos al mismo. Hubo quien además subió a la Peña Fontesquera, mientras el resto quedamos por debajo de la misma.
A las 8:20 horas salimos de Guzmán los 7 participantes de esta ruta: Mª Jesús, José Luis, Emma, Piedad, Pedro, Álvaro y yo en mi furgoneta y el coche de José Luis. Con el cielo despejado por completo llegamos a Puebla de Lillo donde hicimos una breve parada para tomar un café. Continuamos hacia Cofiñal, 1177 m, aparcando a las afueras del pueblo con dirección al puerto de Las Señales. Allí nos preparamos para la marcha y a las 10:25 horas emprendimos la misma por una calle que entraba hacia el centro de la población.
No tardamos en encontrarnos con algunos tramos completamente helados donde alguno resbaló y cayó. Yo había llevado las raquetas, pero viendo el estado de la nieve muy dura ya abajo, no las cogí. Pasamos por detrás de la iglesia, en cuya parte alta vimos una cigüeña al lado de una figura de piedra, y nos salimos del pueblo por una cuesta cementada que nos llevó al cementerio. La vista del pueblo desde allí era espectacular con las cumbres de Peña San Justo y el Runción de fondo.
Dimos un giro de 180 grados para seguir subiendo por encima de Cofiñal mientras comenzaron a sonar las campanas de la iglesia. Vimos como un par de personas las tocaban a ritmo en el mismo campanario. No tardamos en dar otro giro hacia el Este mientras en el camino se acumulaba más nieve, aunque se marchaba bien por ella. Algunos atajaron en diferentes puntos mientras otros decidimos no abandonar el trazado de la ruta. La primera intención era llegar al collado y hayedo de Tronisco y en el GPS llevaba dicho track.
Según avanzábamos apareció por delante de nosotros la Peña Fontesquera, aunque el nombre lo hemos sabido ya en casa al no aparecer en casi ningún mapa. Poco a poco giramos al Norte mientras ganábamos altura y nos metíamos a la vera de un reducto del hayedo. La idea de subir a la peña iba convenciéndonos y al llegar al collado de Fontesquera, 1540 m, abandonamos el camino para dirigirnos hacia éste. Descendimos unos metros antes de remontar una pequeña loma en la que vimos unas huellas que bien podrían ser de oso, aunque comparándolas ahora en Internet, lo dudo un poco.
Enseguida nos metimos en la ladera de la base de la Peña Fontesquera siguiendo la línea bajo las paredes de roca. Algunos se desviaron para avanzar por la piedra mientras otros lo hicimos por la nieve, que en algunos lugares estaba bastante dura a pesar de que el sol estaba pegando fuerte en esa cara Sur. Ganamos altura divididos en algunos grupos mientras José Luis se había desviado hacia la cresta más atrás. No tardamos en ver un numeroso grupo de rebecos cruzar por la parte alta entre las rocas y la nieve. Contamos una docena de ellos bien a gusto.
En algunos puntos la nieve estaba muy dura y se patinaba en ella mientras en otros había falsos en los que metíamos la pierna hasta el fondo. Así alcanzamos la cresta Sur de la peña a las 14:30 horas. Había división de opiniones para seguir a la cumbre, a la que solo quedaban 100 metros de desnivel. Allí estábamos a 1760 m y la cima tiene 1868 m. Solo Pedro y Mª Jesús estaban más animados mientras el resto no tanto. Por mi parte lo que me echaba para atrás era el ánimo, que no estaba muy alto. Sí hubiese llegado por fuerzas, pero ese día me faltaba motivación y al final decidí quedar con el resto allí mismo. Nos acomodamos en un lugar donde unas escobas formaban una isla sin nieve y nos dispusimos a comer.
Desde aquel punto teníamos numerosas cumbres de los Mampodres a “tiro de piedra”. Además estaba el cercano Susarón y otras muchas más del valle del Porma o del Curueño. Entre la nieve se podía distinguir Puebla de Lillo. También el pico Torres, Toneo o Ausente en San Isidro y la Peña San Justo delante. Disfrutando de todo ello estuvimos esperando el regreso de los dos compañeros que habían subido. Por su parte, José Luis tuvo que desistir por la cresta al encontrarse nieve muy helada y cornisas peligrosas con fuertes caídas verticales.
A las 16:50 horas emprendimos el resto el descenso siguiendo ahora la cresta hacia el Sur con dirección al Alto del Sestil. En un collado anterior nos echamos directamente al valle por la nieve, que ahora estaba algo menos helada, aunque en algunos puntos aún se patinaba un poco. La pendiente aquí era bastante pronunciada, pero no se bajaba mal del todo, unos mejor que otros, eso sí. Por encima de nosotros sobrevoló un helicóptero que ya anteriormente habíamos oído. Luego supimos que era el GREIM haciendo algunos rescates por la zona.
A Las 17:45 horas llegamos al refugio que hay en este valle por el que baja el arroyo de La Fuentona. Allí se nos unió José Luis y nos hicimos una foto de grupo completo. Retomamos la marcha ya por un camino que ascendía suavemente al encuentro del que por la mañana habíamos llevado. Hacia atrás podíamos ver ahora toda la cresta de la cumbre y las huellas en la nieve de la vaguada de bajada. Enlazamos con el camino de ida mientras las sombras se apoderaban del valle y trazamos las curvas que éste describía.
No tardamos en situarnos encima de Cofiñal hacia el que fuimos descendiendo. Dejamos atrás el cementerio y enfocamos la última pendiente hacia el pueblo en el que entramos a las 19:00 horas. De nuevo cruzamos las calles hasta salir a la carretera general por la que recorrimos los últimos metros hasta la explanada en la que teníamos los coches y donde ya estaban algunos compañeros que se habían adelantado. A las 19:10 horas finalizamos la ruta los últimos en llegar. El GPS me daba estos datos: 650 metros de desnivel acumulado y 11,100 Km hechos.
Nos cambiamos allí mismo y emprendimos el regreso poco después. En Puebla de Lillo nos detuvimos de nuevo a tomar un refrigerio e hicimos las cuentas de gasolina. De nuevo en ruta yo entré a Solle ya que Álvaro tenía que parar un momento en casa. Sin novedad hicimos el resto del trayecto a León llegando a Guzmán a las 21:05 horas. Allí quedaron algunos compañeros antes de venir yo para Armunia.

La nieve no nos da tregua este invierno, y aunque esta vez no estaba para raquetas, la pisamos durante toda la ruta.

MAPA ESQUEMA
ENLACE RUTA GPS:

PUEBLA DE LILLO
COFIÑAL







EL SUSARÓN DE FONDO

COLLADO DE FONTESQUERA
COLLADO Y PEÑA FONTESQUERA

REBECOS
BASE DE LA PEÑA


PEÑA FONTESQUERA
COMPAÑEROS EN LA CUMBRE
PICO LAGO DESDE LA PEÑA


MAMPODRES
DESCENSO


MAJADA DE FONTESQUERA
PEÑA FONTESQUERA Y PEÑA SESTIL
ATARDECER

COFIÑAL
FIN DE RUTA