XII RAQUETADA. RUTA POR ROBLEDO DE LA GUZPEÑA.
INTENTO DE ASCENSIÓN A “PEÑA CORADA”.
14-02-26 (Sábado)
Vamos encadenando borrasca tras borrasca en este invierno que no da apenas tregua alguna para disfrutar del buen tiempo. Tras el aplazamiento de la ruta la semana anterior por ese motivo, nos atrevimos en esta ocasión a pesar de que las previsiones no eran nada halagüeñas, al menos para la primera parte del día, lo cual por fortuna resultó erróneo. Aunque sí que tuvimos algún que otro incidente en el trayecto y no alcanzamos nuestro objetivo, el resultado final de la jornada fue del todo satisfactorio, como queda reflejado en las siguientes líneas.
Sobre las 9:00 horas, con 2º C en el exterior, nos reunimos en Armunia los cuatro participantes animados en esta ocasión: Mª Jesús, Álvaro, Juan Carlos y yo. La nieve se había escapado hasta un rato antes y cubría muy tenuemente el suelo, que por otro lado se encontraba congelado. El sol lucía claro, aunque al Norte se cerraban los nubarrones impidiendo ver la montaña. Salimos de la ciudad por la autovía al Sur encontrando la misma parcialmente cubierta por dicha nieve helada. Nos desviamos en Mansilla para tomar dirección a Cistierna con la intención de coger luego el desvío a Almanza. Así lo hicimos en Sahechores, aunque enseguida rectifiqué la dirección. Nos parecía que era más seguro ir por Cistierna donde la carretera era más general y transitada. Avanzamos hacia dicha localidad encontrando cada vez más nieve en los márgenes de la vía y praderías. Por delante apareció el macizo de Peña Corada oculto en parte por las nieblas. Nos cruzamos con una quitanieves antes de llegar a la rotonda cercana ya a Cistierna donde tomamos el desvío a Puente Almuhey. En esta carretera encontramos algunos tramos con nieve en los que bajé la velocidad al mínimo, sobre todo en las bajadas. Aunque llevaba ruedas de invierno, en el hielo son poco o nada prácticas. Eso sí, el paisaje nevado a ambos lados era literalmente de postal. Creo que era la primera vez que pasaba por dicha carretera.
Así llegamos al desvío hacia Prado de la Guzpeña y Robledo de la Guzpeña. Allí tuvimos las incidencias del viaje. La carretera estaba totalmente cubierta por la nieve aún virgen y con una capa de unos pocos centímetros. Dejamos atrás el desvío a Prado y cruzamos el paso a nivel de la vía estrecha. A partir de allí la capa de nieve era uniforme en todo el ancho de la calzada y cada vez más gruesa ya que íbamos subiendo. De momento fuimos avanzando hasta que de pronto nos topamos con las ramas de un árbol caídas sobre la carretera y cortando por completo el paso. Hemos bajado y tuvimos que partirlas para hacer algo de hueco por donde pasar. Conseguimos seguir el corto trayecto que ya nos restaba al pueblo hasta que una nueva rama de gran tamaño nos hizo detener de nuevo. Esta vez no hubo suerte al retomar la marcha y la pendiente impedía coger amarre a las ruedas. El destino, la suerte, o como se quiera llamar, hizo que solo días antes comprase unas cadenas de tejido que colocamos en pocos minutos. Aún así tuve que dejar caer unos metros la furgoneta para que cogiese agarre bueno y ya poder seguir sin más novedades hasta el pueblo, distante poco más de un kilómetro.
Las 10:55 horas eran ya cuando aparcamos en una pequeña explanada a la entrada de Robledo de la Guzpeña, que quedaba además un poco más adelante y abajo, no siendo conveniente bajar al mismo por las estrechas calles cubiertas de nieve. Nos preparamos allí mismo mientras el cielo se mantenía bastante despejado, aunque allí sí había alguna nube más. 2º C marcaba el termómetro de la furgoneta a esa hora. Estando allí subieron un par de vehículos desde el pueblo. Nos sacamos unas fotos y a las 11:20 horas iniciamos la marcha a una altitud de 1120 metros. Frente a nosotros, al fondo, podíamos ver la cumbre de Peña Corada. Enseguida entramos al pueblo bajando por una de las calles entre viviendas y otros edificios de piedra en su mayor parte. Bajamos unos pocos metros y pasamos bajo la gran iglesia de cuyo tejadillo colgaban grandes chupiteles de hielo. Enseguida llegamos al final del pueblo metiéndonos en un camino cementado con mucha nieve también. Por el mismo bajamos un tramo muy suavemente antes de comenzar a remontar por camino ya de tierra y medio embarrado. La cumbre de Peña Corada se elevaba por delante y el viento que soplaba en ella formaba remolinos con la nieve que la cubría.
Entre arboleda y arbustos avanzamos un tramo más antes de llegar a un punto en el que track de referencia que llevábamos cruzaba el arroyo Hervencia. Tuvimos que buscar el lugar adecuado para hacerlo ya que bajaba con bastante caudal y en algunos puntos se ensanchaba el curso del mismo. Llevábamos hechos 1,300 km y estábamos muy cerca de una nave ganadera.
Ya del otro lado nos metimos en la pradera cubierta por completo de nieve y subimos un tramo no muy largo por ella antes de entrar de lleno en el primer encinar de esta subida. La senda se intuía entre las encinas cargadas de nieve que caía al paso nuestro. La verdad es que el paisaje era realmente guapo y el sol acentuaba más si cabe esa belleza invernal. Algunas grandes rocas emergían en el terreno y la senda las sorteaba al igual que a la arboleda.
Salimos del bosque y llegamos así a los restos de unos corrales cuyos tapiales de piedras se distinguían entre el manto blanco. Echando la vista abajo vimos la nave ganadera y ganado en las blancas praderas que la rodeaban. Bajamos un pequeño tramo y entramos en la ladera pelada donde la nieve ya tenía un grosor considerable. Pasamos a la vera de una fuente con pilón y enseguida llegamos a un refugio de piedra en el que estaba un grupo con dos perros que habíamos visto en el pueblo. Eran las 12:30 horas.
En el refugio había una mesa con bancos y chimenea. Está emplazado a una altitud de 1230 metros y habíamos caminado 2,100 km. Estuvimos un rato de charla con ellos, que ya volvían a Robledo haciendo una ruta circular, mientras que nosotros retomamos la subida para meternos en un nuevo encinar donde la nieve ya muy abundante me hizo colocar las raquetas. La pendiente además se fue acentuando e intentamos seguir el track, aunque las ramas y escobas nos lo impedían en ocasiones. Por ello fuimos ganando altura como mejor pudimos atravesando algún riachuelo que otro. El viento comenzó a notarse más fuerte formando remolinos en la nieve polvo recién caída el día antes.
Salimos del encinar hacia la loma pelada y ya con la cresta a la vista por encima de nosotros, pero aún lejana. Estábamos a unos 1390 metros de altitud en ese momento, las 13:35 horas. Las raquetas en esa nieve blanda no eran de mucha ayuda, la verdad. Se hundían demasiado aún. Por ello decidí quitarlas un rato. Ahora que la arboleda no nos lo impedía pudimos ver el amplio paisaje hacia atrás, al Este. Entre las nieblas emergía el Espigüete algo más al Norte.
Con bastante esfuerzo seguimos nuestro avance hacia la cresta dudando cada vez más si era posible alcanzar la cumbre. El sol lucia claro y las gafas de protección no sobraban, además de la crema que ya nos habíamos aplicado anteriormente. Llegamos así a un paso rocoso que tuvimos que trepar o rodear como mejor pudimos antes de situarnos por fin en la cresta del espolón Sur de Peña Corada. Eran las 15:00 horas, llevábamos 3,800 km hechos y estábamos a 1600 metros de altitud.
Pues bien, resulta que en dicha cresta la nieve apenas cubría el terreno por que el viento no la dejaba acumulase. Nos surgió entonces la duda. ¿Continuábamos e intentábamos alcanzar la cumbre, o desistíamos por la hora que ya era?. A la cima aún nos restaban unos 235 metros de desnivel y fuerte pendiente. Lo que se veía no parecía difícil, pero arriba no sabíamos que podía haber. Además íbamos todos ya un poco tocados por el esfuerzo que habíamos hecho hasta ese punto por el estado de la nieve. Total, decidimos abandonar la idea de subir pero sí ascender unos metros más hasta unas rocas por encima y comer en ellas. Avanzamos entonces por cresta, muy cómodamente pero con esfuerzo por la fuerte pendiente, y así llegamos a una altitud de 1630 metros a las 15:25 horas y tras 4,000 km hechos. Peña Corada tiene 1835 metros, por lo cual nos restaban unos 200 desde ese punto. Vimos que no había mucho sitio donde acomodarse a comer y decidimos sacarnos unas fotos y bajar en busca de un lugar más apropiado.
El paisaje era amplio, aunque no eran “muchas” las cumbres visibles ya que se orientaba a la llanura Sur. En la misma se podían ver varios pueblos medio camuflados por la nieve. Nos estoy muy seguro de cuales eran y no voy a arriesgarme a equivocarme. Sí que me parece que se veía Puente Almuhey y seguro Robledo de la Guzpeña donde habíamos comenzado la ruta. En la sierra de Peña Corada teníamos el Pico Corbero y la Peña Mayor al Oeste. Más alejados y al Noroeste, el Espigüete y Curavacas como más destacados. Girando a Este, la Peña Redonda y más cumbres de esa sierra también palentina. No me arriesgo a nombrar más. Sí que voy a anotar que desde el inicio de la ruta hasta ese momento en el que me puse a localizar todo esto estuve totalmente desubicado en la orientación que teníamos. No sé por qué estaba convencido que subíamos por la cresta Este y no por la Sur. La verdad es que era la primera vez que hacía una ruta por esa zona de la Guzpeña. Tras contemplar todo ello iniciamos el descenso en busca de un lugar adecuado para comer. Llegamos así a la cota de 1562 metros donde unas rocas apropiadas nos parecieron idóneas para sentarnos cómodamente. Eran las 15:45 horas entonces.
Estuvimos en ese punto comiendo hasta las 16:50 horas que retomamos el descenso por la cresta que seguía siendo muy cómoda de caminar. Incluso en muchos tramos apenas si había nieve en ella. En la pendiente ladera Este podíamos ver nuestras huellas de subida en la capa blanca y el bosque en la falda. En los puntos en los que sí se acumulaba algo más de nieve, el viento había moldeado una bonitas formas onduladas en la capa superior de la misma. Así llegamos a la cota de los 1500 metros en la que la cresta terminaba para convertirse en ladera también muy inclinada hacia la cual nos echamos.
De nuevo la abundante nieve se hizo presente en esta falda Sudeste en la que a cada paso comenzábamos a hundirnos hasta las rodillas y más. A ello se unía que encontramos algunos tramos con rocas entre las que podíamos meter las piernas y hacernos daño. La tarde iba cayendo y el paisaje se volvía más rojizo con el sol del ocaso. Entramos entonces en la zona boscosa en la que sorteamos con tiento la arboleda y a la vez las rocas del terreno. Llegamos así al cruce con el arroyo Peñacorada, que nace poco más arriba y que baja por Llama de la Guzpeña a desembocar en el Cea. Estábamos a 1152 metros y llevábamos 6,000 km.
Nos habíamos ido metiendo en una vaguada diferente a la de subida y ahora, tras cruzar este arroyo y subir unos metros, salimos a un ancho camino cerca del trazado de una línea eléctrica. Por el mismo trascurría una ruta señalizada como “Ruta 4 - Perimetral Peñacorada”, cuyos postes y marcas vimos poco después. Continuamos entonces ascendiendo por dicho camino con bastante nieve, por el cual además iba ya el track que llevábamos como referencia en el GPS. Tras un tramo no muy largo llegamos a un punto en el que se formaba una vaguada en el trazado y la encontramos cargada de agua. Para sortearla tuvimos que salirnos del camino a la ladera, llena de zarzas en muchos lugares, antes de volver al camino de nuevo. La tarde caía y el cielo se tiñó de colores anaranjados al Oeste. Alcanzamos el desvío hacia ambos pueblos, dejando el ramal a Prado de la Guzpeña a la derecha y tomando el de la izquierda a Robledo. Trazó luego el camino un par de curvas cerradas y llegamos a un puente sobre el arroyo Hervencia tras el cual nos incorporamos al camino por el que habíamos subido por la mañana, cerrando así el lazo.
Escasos 400 metros nos restaban al pueblo hacia el que ahora teníamos que subir. Llegamos a la altura de una vivienda donde comenzaba el cementado del camino. Poco después, a las 19:40 horas y ya anochecido, entramos en el pueblo. Álvaro y Juan Carlos iban por delante mientras Mª Jesús y yo quedamos por detrás. Nos dimos cuenta nosotros que habíamos cogido la calle equivocada al ver la iglesia por debajo en vez de por encima. Como vimos que más adelante salía al mismo sitio, continuamos por la misma pasando luego a la vera de una fuente con pilón.
A las 19:55 horas llegamos nosotros al final de la ruta donde teníamos la furgoneta aparcada. Allí nos cambiamos, y aproveché para estrenar un foco LED imantado que compré precisamente para alumbrarnos en estas ocasiones, entre otros usos. Como vimos que la nieve había desaparecido bastante, quitamos las cadenas a la furgoneta. Poco después nos pusimos en marcha hacia León comprobando que, salvo algunos tramos aislados, apenas había nieve en la carretera. Camino de Cistierna decidimos desviarnos hacia esta localidad a la que llegamos a las 20:45 horas. 0º C marcaban los termómetros a esa hora. Tras tomar un refrigerio en un bar, decidimos cenar un poco en otro local cercano.
Al final nos dieron las 23:15 horas en Cistierna, donde ahora marcaban los termómetros -1º C. Sin más retrasos nos pusimos en camino a León, llegando a Armunia a las 0:20 h. La misma temperatura que en Cistierna teníamos aquí a esa hora.
Aún sin haber alcanzado nuestro objetivo, sin duda tuvimos una grata jornada de montaña en la que la abundancia de nieve fue la tónica dominante. Ello supuso un esfuerzo más grande de lo habitual, aunque los paisajes de los que disfrutamos compensaron con creces dicha lucha.
MAPA ESQUEMA
MAPA RASTER
VISTA SATÉLITE
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ARMUNIA
TRAYECTO
PEÑA CORADA AL FONDO
PEÑA CORADA ENTRE NIEBLAS
NIEVE EN LA CARRETERA
LA COSA SE COMPLICA
ÁRBOL CAÍDO SOBRE LA CARRETERA
PODADORES OFICIALES
HASTA AQUÍ AGUANTAMOS
COLOCACIÓN DE LAS CADENAS
INICIO DE RUTA (1120 m)
CRUZANDO ROBLEDO DE LA GUZPEÑA
POR EL VALLE DEL ARROYO HERVENCIA
CRUCE DEL ARROYO
ENTRANDO EN EL PRIMER ENCINAR
POR LA FALDA SUDESTE
FUENTE
REFUGIO
DE NUEVO EN EL ENCINAR
REMOLINOS DE VIENTO Y NIEVE
POR LA PENDIENTE LADERA
TRAMO ROCOSO Y CARGADO DE NIEVE
EN LA CRESTA (1600 m)
COTA 1630 m
PANORÁMICA SUROESTE
PANORÁMICA SUR
PEÑA MAYOR Y PICO CORBERÓ AL OESTE
AL NOROESTE
PARADA PARA COMER
PEÑA ORACADA Y OTRAS CUMBRES PALENTINAS
ROBLEDO DE LA GUZPEÑA
BAJANDO POR LA CRESTA SUR
ESPIGÜETE AL NOROESTE
NIEVE MOLDEADA POR EL VIENTO
CULOSKÍ............
ECHANDO LA VISTA HACIA LA CUMBRE
DESCENSO POR LA FALDA CARGADA DE NIEVE
HASTA LA CINTURA
PUNTO DE LA CRESTA QUE ALCANZAMOS
VAGUADA ENCHARCADA EN EL CAMINO
ATARDECER
ANOCHECIDO
ENTRAMOS EN ROBLEDO
CENA EN CISTIERNA
ARMUNIA














