viernes, 17 de julio de 2026

PEÑA JOYA - PEÑA TOYA - PEÑA EL JAIDO (Lois) 11-07-26

 



4ª TRAVESÍA POR EL “HAYEDO DE LOIS”. 5ª ASCENSIÓN A “PEÑA JOYA”. 3ª ASCENSIÓN A “PEÑA TOYA”. 1ª ASCENSIÓN A “PEÑA EL JAIDO”. (Circular desde Lois por los hayedos).

11-07-26               (Sábado)

En plena ola de calor veraniego nos hemos animado Juan Carlos y yo para repetir, al menos por mi parte, esta ruta ya conocida cuya elección fue sin duda debido a la gran cantidad de bosque con sombra que se recorre tanto en el ascenso como en el descenso. A eso unimos una hora de comienzo temprana para evitar ese calor sofocante, al menos durante la subida.
Añado aquí una puntualización respecto a las cumbres coronadas y concretamente al número de veces que lo he hecho. Si bien el dato de las mismas referente a Peña Joya y a la Peña el Jaido coincide con lo anotado en anteriores rutas, nunca había considerado la Peña Toya como “cima importante”, aunque por dos veces la había alcanzado en sendas marchas en 2007 y en 2012 cuando habíamos pasado de Peña Terrionda a Peña Joya a través de su cumbre, como digo sin tenerla en cuenta. Es por ello que considero en esta ocasión que es la tercera vez que lo hago, aunque no consten las anteriores “oficialmente”. Tras este apunte, casi hecho para mí, paso a relatar lo acontecido durante la jornada veraniega de este sábado.
A las 7:00 horas salimos Juan Carlos y yo de Armunia donde los termómetros marcaban 20º C. Diez minutos después salía el sol entre algunas escasas nubes que no tardaron en disiparse. Avanzamos por la autovía hasta Puente Villarente para seguir rumbo a Boñar, localidad en la que paramos a tomar un café con el rico pincho que nos ponen en el bar habitual. 16º C marcaban los termómetros a las 7:45 horas. Pasamos a través del valle de Sabero hacia el del Esla para seguir por el mismo hasta el desvío hacia Lois, poco antes de Las Salas. Unos 7 km se recorren por una estrecha y sinuosa carretera paralela al río Dueñas en la que hay que extremar la precaución en las cerradas curvas de la misma.
A las 8:45 horas aparcamos a la entrada de dicho pueblo a la vera de unos paneles sobre rutas de la zona y otras informaciones de interés. 13º C marcaba el termómetro de la furgoneta al llegar allí. Nos cambiamos y nos hicimos una foto con la gran iglesia de fondo, conocida como la Catedral de La Montaña. A las 9:00 h iniciamos la marcha a una altitud de 1220 metros con el sol ya luciendo y comenzando a calentar. A los pocos metros del inicio vimos un prado señalizado como aparcamiento y decidí mover la furgoneta hasta él ya que además un indicador lo señalizaba donde la habíamos dejado, aunque no lo habíamos visto antes.
Ya por camino de tierra nos metimos entre praderías y arboleda siguiendo el track del GPS de la última ruta que habíamos hecho allí en 2023 y en la que ascendimos y descendimos de Peña Joya por los hayedos otoñales que encontramos en esa época realizada. Ahora la idea era hacer ese mismo recorrido, aunque luego terminamos ampliándolo a las dos cimas cercanas.
Ya desde el pueblo era visible Peña Joya al Suroeste con las paredes calizas escarpadas de su cara Este. Tras un tramo de subida por dicho camino comenzamos a descender a lo largo de otro trecho en el que se cerró de maleza. Tuvimos que salir entonces hacia las praderías cubiertas por alta hierba y completamente húmeda que nos fue mojando parte de la ropa. Guiándonos por el track encontramos el punto en el que había que pasar el arroyo Prado de la Peña, franqueado por maleza y vegetación espesa que lo impedía en la gran mayoría del espacio de las márgenes. Al poco de cruzarlo, y ya subiendo, nos metimos de lleno en el verde hayedo que nos iba a proteger del sol un tramo de la subida. Tengo que apuntar que la bajada se hacía por otra ladera en la que había incluso más bosque y sombra que por ese lado de subida, pero era más largo y a la vez con tramos más empinados.
A las 9:35 horas, tras 1,300 km hechos, alcanzamos la parte alta de la cresta que divide el valle por el que subíamos de otro paralelo en cuya cabecera, al Oeste, se emplaza la Peña Joya y la Peña El Jaido en la cresta contraria, al Sur. En esta cresta la pendiente se suavizó un poco y pudimos ver además una panorámica del valle en el que se emplaza Lois, el del río Dueñas. Por detrás del pueblo se alzaban algunas cumbres como La Trapa o el Pico Lázaro.
Avanzamos por esa línea cimera entre valles donde el bosque había desaparecido y tan solo algunas hayas crecían solitarias. El calor era aún muy llevadero y subíamos bastante frescos de momento. Así llegamos a un ancho camino del que ya no me acordaba hasta que lo vi. El mismo sale de la parte alta de Lois y sube por la ladera Norte del valle que traíamos nosotros pero dando más rodeo evitando las pendientes fuertes para los vehículos que lo utilizan, sobre todo para uso ganadero. Nos incorporamos a él para continuar un corto tramo que nos llevó a un paso entre roca por el que cruzamos al valle contrario. Estábamos a 1376 metros de altitud y llevábamos hechos 1,700 km. Eran las 9:55 horas.
El camino se metía hacia el fondo de este valle en cuya cabecera veíamos Peña Joya. Una cerca de madera cerraba el paso para el ganado y la aprovechamos de base para sacarnos una foto con la cumbre de fondo. Desde ese punto se pierden escasos 5 metros en un tramo de unos 300 hasta llegar a las cercanías de una fuente con pilón cerca de la cual pastaban varios caballos. Justo por encima de ellos se elevaba la cumbre de la Peña El Jaido en cuya falda crece otra parte del gran hayedo por el que luego bajaríamos. De pronto vimos como la manada de caballos se nos acercaba por detrás seguramente esperando que les diésemos algo de comer.
Dejamos atrás ese punto para comenzar a subir ya por senda entre pradería y algo de arboleda. Pasamos a la vera de una vieja bañera usada como bebedero y no tardando llegamos a la segunda fuente y pilón situada ya casi en la misma base de la falda de la Peña Joya. Eran las 10:15 horas, llevábamos 2,200 km hechos y estábamos a 1400 metros de altitud.
La senda continuaba hacia la cabecera del valle subiendo más bruscamente entre arbustos de todo tipo. Nuestro siguiente objetivo era la cresta situada al Sudeste de la cumbre y hacia ella subían varios senderos. Llevábamos el track de la vez anterior como referencia, pero realmente no era muy necesario ya que la loma, aunque pendiente, no tenía mayor complicación. Nos fuimos metiendo hacia la base de la caliza por donde se veía una faja que parecía cómoda de subir. Pasamos algunos pedreros y tramos de fuerte pendiente hasta situarnos en dicha faja en la que hicimos una parada para un tentempié. Nos hicimos alguna foto con el valle de fondo, y tras unos minutos, retomamos la marcha bajo las verticales paredes calizas de la vertiente Este de la cumbre. Sin prisa fuimos remontando la pendiente por sendas que se entreveían en el terreno, ahora ya limpio de arboleda y arbustos, hasta alcanzar la cresta de la sierra a una altitud de 1613 metros cuando eran las 11:30 horas. Llevábamos hechos 3,200 km.
La vista desde allí ya era considerable y amplia con numerosas cumbres que luego nombraré. Entre ellas, al Sur y en la misma sierra, Peña Toya y Peña Terrionda y al Este, siguiendo el cresteo en el que estábamos, la Peña el Jaido. Tras otro corto tramo de fuerte pendiente llegamos a la zona anterior a la cumbre en la que ya pueden verse algunas de las numerosas hoyas que motean toda esa parte alta de la sierra. De hecho, el significado de “Joya” del nombre de la cima no viene en este caso de un objeto o piedra preciosa si no por la acepción de “hoya”.
A las 11:55 horas, tras 3,400 km, alcanzamos la cima de Peña Joya y sus 1687 metros de altitud. En la misma encontramos un hito de rocas, que Juan Carlos remontó con más piedras, y entre el que luego dejaríamos nuestra tarjeta de cumbres. No había ninguna allí, aunque más tarde él encontró un bote con una tarjeta de un grupo de Asturias en otro montículo cercano.
La vista desde allí era amplia a pesar de que la altitud de esta cumbre no es de las más destacadas. Eran innumerables las cimas que se veían, así que las resumiré mucho nombrando algunas de las más destacadas. Por el Norte teníamos el Sextilón, el Corral de los Diablos y asomaban tras ellos algunas cumbres de los Mampodres. Girando a Oeste, Susarón, Bodón, Valdorria o la Peña San Pedro. Por el Sur, el Relance, Moro, Rionda, Cerroso, Los Janos, etc. Cerrando por el Este, Peñas Pintas, Llerenes, Peña Cabeza, La Trapa o el Pico Lázaro. Picos de Europa asomaban al Nordeste. Lois se veía claramente también en el valle Nordeste y Reyero al Sur, no lejos del pantano del Porma que también surgía en esa orientación. La Forqueta de Arintero destacaba como fondo en el mismo.
El verde de los bosques cubría buena parte de los valles y faldas, esos mismos que habíamos visto totalmente otoñales en la ruta de hace tres años. Con todo ello de fondo nos sacamos varias fotos desde la cumbre antes de acomodarnos para comer. El vientecillo que soplaba mitigaba el calor que hacía, tampoco tan exagerado como podría suponerse, mientras algunas nubes iban apareciendo por el Norte.
Habíamos decidido acercarnos hasta la cumbre de Peña Toya e incluso a Peña Terrionda, aunque ésta última quedaba un poco más a desmano. Más que nada por que luego había que volver sobre los pasos ya que bajar a Ciguera, que sería lo lógico, suponía tener que volver a subir a Lois los tres kilómetros por carretera. A las 13:30 horas emprendimos el paso hacia esa cima bajando y rodeando las numerosas hoyas que socavan esa parte alta de la sierra. Entre punzantes tojos, algo de roca, escobas y pradería fuimos trazando altibajos hasta situarnos en la loma más o menos limpia de Peña Toya. Una alambrada corría por la cresta de la misma y a su vera comenzamos a remontar el corto tramo a su cumbre.
A las 13:55 horas llegamos a esta cima formada por una larga cresta en la que es difícil diferenciar cual es el punto más alto por la escasa diferencia de alturas que hay en ella. Incluso en un mismo mapa, mientras ese punto lo sitúa en el extremo Norte, el símbolo de cumbre lo marca en el extremo Sur. Lo que sí está claro es que la máxima altura es de 1637 metros y llevábamos hechos 4,400 km.
Como anoté al comienzo, si bien nunca la había dado como “cumbre oficialmente ascendida”, en dos ocasiones anteriores la había recorrido al pasar desde Peña Terrionda, situada más al Sur, hacia Peña Joya que nos quedaba al Norte. En esta cima había un nuevo hito de piedras entre las que luego dejamos una nueva tarjeta. La vista era similar a la que tuvimos desde Peña Joya, pero con diferente perspectiva y algún detalle añadido. En el valle Oeste veíamos una gran nave ganadera mientras en el Valle Oeste teníamos Ciguera. En el mismo valle donde estaba Reyero también veíamos ahora Pallide. Afinando la vista se podía distinguir una mínima parte del pantano de Riaño. Vimos también un grupo de tres personas en la cumbre de Peña Joya y por el Este pasó un helicóptero con una cesta de incendios colgando.
Nos sacamos unas fotos en la cima y a las 15:00 horas iniciamos el descenso. Enseguida nos echamos por la falda Nordeste para rodear las hoyas por la parte contraria a la de subida dirigiéndonos hacia el espolón de Peña Joya que habíamos alcanzado por la mañana. Entre roca y pradera fuimos trazando algunos altibajos hasta llegar a dicho espolón, ya por debajo de ese punto, y comenzamos a crestear hacia el collado desde donde nos teníamos que meter al hayedo. Según nos acercábamos fuimos comentando la posibilidad de subir a la Peña El Jaido, situada tras dicho collado y tan solo escasos 40 metros por encima.
Llegamos a ese collado de 1500 metros a las 15:35 horas y decidimos continuar hacia esa tercera cima. El sendero seguía hacia ella por una loma fácil de remontar, aunque el cansancio y el calor ya tiraban hacia atrás. Para combatir éste yo me llevo ahora bastante agua y en parte congelada, hielo que aún se mantenía en alguna cantimplora. También mucha protección solar con crema y ropa adecuada para ello.
En apenas 7 minutos remontamos dicho tramo llegando a la cima de la Peña el Jaido a las 15:42 horas y tras 5,900 km hechos. La altitud de la misma es de 1536 metros, contemplando desde ella casi todo el trayecto de la ruta realizada. Tan solo quedaba oculto la primera subida por el hayedo y parte del paso entre cumbres y sí veíamos las dos fuentes en el valle Norte. Nuevas fotos y nueva tarjeta que dejamos en el hito de rocas que había en esta cima. Lois se veía perfectamente e incluso con el zoom de la cámara se acertaba a distinguir la furgoneta.
Una media hora estuvimos allí antes de retomar la marcha bajando de nuevo hacia el collado, aunque ya nos metimos a la falda Norte poco antes de llegar a él. En pocos minutos entramos al abrigo solar del verde hayedo por el que intentamos seguir el track de referencia en el GPS. El suelo estaba tapizado por completo de hojas caídas en el otoño anterior y las hayas se mantenían ahora verde intenso. Algunos ejemplares de gran grosor destacaban en este bosque donde también encontramos varios troncos caídos o secos. En media hora llegamos al ancho camino, el mismo por el que por la mañana habíamos subido y que da un giro en una de las fuentes que ya nos quedaba arriba. Allí mismo hay una cancilla de madera de la cual me acordaba también así como de una tablilla en un tronco en la que hay pintados algunos dibujos y una frase “Aquí el Tito vio el oso”. Sé que había alguna más similar, pero esta vez no las vimos.
Dicho camino va descendiendo por el medio del hayedo y trazando numerosas curvas, algunas cerradas. Hay pequeños tramos en los que la arboleda es más escasa y el sol se colaba, notando entonces el calor sofocante del mismo. Las nubes habían ido creciendo y algunas ya eran negros nubarrones. Dicho camino pasa por la parte baja del final de la cresta a la que habíamos llegamos por la mañana y que divide los dos valles por los que subimos. Al poco llegamos al cruce con el arroyo Tras Del Castro, al que más arriba desemboca el de Prado de la Vega que habíamos cruzado también subiendo.
Nos tocaba ahora remontar unos 25 metros de desnivel hasta cerrar el lazo en el camino que venía de Lois. A él nos incorporamos para subir un pequeño tramo más antes de llegar al punto donde ya se comienza a descender hacia el pueblo. Echando la vista atrás contemplamos de nuevo las cimas de Peña Joya y la de Peña El Jaido sobre las cuales estaban los nubarrones rondando. A la vera de praderías recorrimos este último y corto trayecto hasta llegar a Lois y el aparcamiento en el que estaba la furgoneta. Allí terminamos la ruta a las 17:15 horas habiendo hecho 8,500 km y 629 metros de desnivel acumulado. 34º C marcaba el termómetro de la furgo, a la que ahora le daba el sol de lleno. La moví un poco a la poca sombra que había pero luego decidimos meternos con ella al centro del pueblo. Allí sí quedó al resguardo del sol mientras nos cambiábamos y dábamos un paseo por Lois, pueblo de arquitectura de piedra casi en su totalidad. Pudimos ver algunas fuentes o la conocida Casa del Humo, cuya peculiaridad es que tienen una cubierta vegetal, como las típicas pallozas, por la que se colaba el humo de la cocina al carecer de chimenea como tal. También me acerqué a la gran iglesia, conocida, como ya anoté, como la Catedral de la Montaña por su gran tamaño y estructura. Se pueden ver en las calles algunos caserones de fachadas destacadas y escudos heráldicos en ellas. Desde allí se ven claramente las tres cimas que habíamos coronado. Íbamos a tomar algo en el bar que hay, pero a esas horas estaba cerrado.
A las 17:50 horas emprendimos el viaje de regreso por la estrecha carretera a cuya vera se encuentra la ermita de la Virgen del Roblo que paré a fotografiar. Nos habían dicho que había bares abiertos en Las Salas y Crémenes y hacia el primero nos encaminamos para disfrutar al llegar de un fresco y merecido refrigerio a la sombra en la terraza. En Crémenes volvimos a parar a tomar un segundo vaso antes de iniciar ya el viaje de regreso a León. 33º C marcaba el termómetro a la sombra.
Nos desviamos por Sabero hacia Boñar para continuar ya sin detenciones hasta León. También aquí encontramos algunos nubarrones cubriendo el cielo cuando llegamos a Armunia a las 20:15 horas. Los mismos 33º C marcaba el termómetro de la furgoneta.
Y así dimos por finalizada esta nueva jornada montañera en la que disfrutamos plenamente de una ruta, ampliada a lo programado y con amplias vistas y bonitos rincones.        


MAPA ESQUEMA


MAPA RASTER

VISTA SATÉLITE

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ARMUNIA

LEÓN



BOÑAR



SABERO

INICIO DE RUTA EN LOIS (1220 m)




PEÑA JOYA DESDE CERCA DEL PUEBLO

PRADERÍAS


EN EL HAYEDO

POR LA LOMA ENTRE VALLES

PANORÁMICA AL NORDESTE


LOIS EN EL VALLE

CAMBIO DE VALLE Y VISTA DE LAS CIMAS



CABALLOS

PEÑA EL JAIDO, HAYEDO, FUENTE Y CABALLOS

SEGUNDA FUENTE Y PEÑA JOYA


NOS METEMOS EN LA PENDIENTE FALDA




CON LOIS AL FONDO

HACIA LA CRESTA



VISTA SUDESTE


ZONA DE HOYAS

PEÑA JOYA (1687 m)

LAGARTIJA AL SOL

EL FOTOGRAFO FOTOGRAFIADO

PANORÁMICA NORTE

EL PANTANO DEL PORMA AL FONDO

OTRAS TRES CUMBRES DESTACADAS


PICO LÁZARO Y LA TRAPA POR ENCIMA DE LOIS

LOIS



REYERO



DESCENSO

HOYAS

HACIA PEÑA TOYA






PEÑA TOYA (1637 m)


AL OESTE


CIGUERA


LAS OTRAS DOS CUMBRES ASCENDIDAS

CON CIGUERA, PEÑAS PINTAS, LLERENES, ETC.




BAJANDO






HACIA LA PEÑA EL JAIDO



PEÑA EL JAIDO (1536 m)


LOIS DESDE LA CIMA


PEÑA JOYA DETRÁS

BAJANDO AL BOSQUE

EN EL VERDE HAYEDO








ENLACE CON EL ANCHO CAMINO





PRADERAS EN LOIS

FIN DE RUTA

PASEO POR LOIS






DOS CUMBRES DESDE EL PUEBLO










SALAMÓN

ERMITA DE LA VIRGEN DEL ROBLO

LAS SALAS



ARMUNIA