1ª ASCENSIÓN AL “LLASTRES” Y “LA FITONA”. 3ª ASCENSIÓN AL “FARO” Y “HUEVO”. (Desde el puerto de Vegarada).
26-09-26 (Sábado)
Primera ruta de este recién estrenado otoño en la que alcanzamos las cumbres de cuatro picos pendientes desde hace algo más de un año, cuando una intensa niebla y algo de nieve nos echó para atrás sin tan siquiera intentarlo, y algunos compañeros que sí lo hicieron, solo alcanzaron una parte de la ruta. En esta ocasión la climatología y circunstancias fueron las ideales para rematar dicha faena. Tan solo dos nos hemos animado a ello, Álvaro y yo, lo que no impidió disfrutar de la larga y grata jornada.
Salía de casa a las 7:10 horas, aún de noche y con 12º C de temperatura exterior. Recogía a Álvaro poco después para emprender el viaje hacia el puerto de Vegarada por la carretera del Torío, haciendo alguna parada para sacar fotos de la luna llena de esa noche y que poco después se metía en el horizonte. Con las primeras luces emergieron las cumbres al Norte, entre ellas el inconfundible Polvoreda. Así llegamos a La Vecilla donde hicimos una parada a desayunar en el bar cercano a la estación.
Ya por la cuenca del Curueño avanzamos mientras las primera luz solar iluminaba algunas cumbres más altas. Atravesamos las Hoces de Valdeteja y salimos al amplio valle de Lugueros “presidido” por el imponente pico Bodón. Algunos pequeños bancos de niebla aún quedaban en la parte baja de dicho valle que atravesamos para comenzar la subida hacia el puerto de Vegarada poco después. Con precaución por algunas vacas que se encontraban en medio de la carretera fuimos ganando altura hacia dicho puerto al que llegamos a las 8:40 horas. Íbamos a dejar la furgo en el aparcamiento del mesón, pero ponía “solo clientes” y decidí avanzar un tramo más. Adelantamos unos 500 metros hasta una pequeña pradería al lado de la pista de tierra que continua desde dicho mesón hacia el cercano Puerto de Vegarada, límite con Asturias, y allí paramos. A las 8:45 horas, cuando aparcamos en dicha pradera tras 69 km hechos, el termómetro marcaba 8º C.
El sol lucía claro salvo algunas brumas contadas. Cuando nos estábamos preparando para comenzar la ruta vimos llegar a tres personas por la pista y cual fue mi sorpresa al ver que se trataba de Tino Botas acompañado por Alicia y María. Constantino, como yo le sigo llamando, es amigo y vecino de toda la vida así como compañero en las primeras rutas que hice de montaña con la S.M. Club Don Bosco allá por 1985. Hacía tiempo que además no nos veíamos y la verdad es que me hizo una tremenda ilusión encontrarlo allí. Ellos iban a subir al Faro y al Huevo mientras que nosotros teníamos como principales objetivos el Llastres y La Fitona. Estos últimos, aunque de menor altitud, aún no los había ascendido yo, mientras que los otros dos ya dos veces. El track que llevábamos de referencia sí que recorría las cuatro cumbres, tres ellas a la vista, aunque en ese momento no las identificaba.
Tras unas fotos juntos, emprendimos todos la marcha a las 9:10 horas y a una altitud de 1557 metros. Mientras ellos ya se metían hacia la falda de la sierra, Álvaro y yo nos encaminamos por la pista hacia el alto del puerto, distante unos 300 metros. En dicho punto, límite provincial situado a 1560 metros, cruzamos un paso canadiense y al poco nos echamos nosotros también hacia la pradería por senderos muy marcados. En una vaguada paralela al Sur nace el río Curueño que enseguida se va alimentando de los numerosos arroyos de las demás vaguadas del puerto.
Llegamos a una campa en la que pastaban numerosas vacas y un gran toro. La senda la rodeaba por un lateral mientras ganaba altura hasta situarse a la vera de una alambrada. Desde ese punto volvimos a ver a los tres amigos que subían más al Sur. La senda se metió en una vaguadina por la que subimos hasta otro punto que nos dio paso a una hoya de pradera por encima de la cual continuaba la ruta sin perder altura. El paisaje se iba ampliando al Este y Sur apareciendo algunas cimas como el pico Je Je o el Nogales del otro lado de la carretera. También una cumbre en la parte de Asturias que de momento no identificamos. Alcanzamos poco después un nuevo paso entre hoyas y vaguadas, el Portillo de Faro, 1728 m, desde donde vimos ya la collada del Paso La Muezca, en la cresta de la sierra a la que teníamos que llegar. En este punto en el que estábamos ahora cerraríamos el lazo ya de bajada por la tarde.
Seguimos avanzando por los senderos que rodeaban esta vega en la que se encuentra la Majada de Morteres que no tardamos en descubrir en la parte contraria. Allí se pueden ver los restos de algunas edificaciones y corrales de piedra a la vera de un pequeño cresteo de caliza. Justo detrás emergía ahora una cumbre entre un impresionante mar de nubes en la parte asturiana. También nosotros íbamos haciendo ahora la ruta dentro de esta provincia desde el mismo puerto. Ya apunto aquí que salvo el pico Huevo, que pertenece a León plenamente, los otros tres están en la línea divisoria de las dos comunidades.
Ganábamos altura muy cómodamente por estas sendas que rodeaban la vega y que nos llevaron a otra superior que también nos quedaba en la parte baja. Nos restaba ahora un tramo más empinado ya hacia el collado superior. Subiendo el mismo vimos que por detrás venían un par de montañeros con un perro que no lejos de dicha cresta nos alcanzaron y nos pasaron. Venían del puerto también y eran de Asturias, por lo que nos comentaron.
A las 11:15 horas, tras 3,200 km hechos, alcanzamos el collado del Paso La Muezca y sus 1935 metros de altitud. Contemplamos desde allí nuestros dos primeros objetivos al Noroeste, el pico Llastres y La Fitona. El terreno hasta ellos parecía muy montano con escasa caliza vista. Hacia el Sudeste subía la pendiente falda del Faro y el Huevo y por ella ascendía la pareja aquella. Poco a poco ganamos altura nosotros y vimos el tramo casi completo a estas dos cimas. El paisaje al Este no tenía desperdicio alguno con numerosas cumbres y valles que ahora describiré.
Tras cruzar una alambrada, alcanzamos nosotros la cima del pico Llastres, de 2018 m, a las 11:35 horas y habiendo hecho 3,700 km. En la cumbre encontramos un hito de piedras apiladas entre las que luego dejamos nuestra tarjeta de cumbres. Numerosas cimas aparecían a la vista desde esta cota. Nombrando una mínima parte, además de las cercanas que íbamos a coronar nosotros, teníamos el pico Je Je, Nogales, Agujas, Toneo, Torres y La Cuerna en la zona de San Isidro y Vegarada. Tras el Faro seguía la sierra al Nordeste con el Pico de la Quemaona y el Mediodía. Desde él al Sur estaba el Huevo y la Morala. Lejanos asomaban los Picos de Europa. Por el Oeste, además de La Fitona, otros que luego enumeraré al verse más claros desde dicha cima. Se contemplaba también toda la parte del puerto de Vegarada con el mesón y casi toda la ruta de subida. La furgoneta seguía en la pradera en la que había quedado.
Sacamos algunas fotos y dejamos nuestra tarjeta antes de emprender el paso a La Fitona a las 12:10 horas. Bajamos ahora hacia el collado Portillo Cicueta por una senda que pasaba a la vera de una tapia natural de caliza que sin embargo parecía hecha por la mano del hombre. La alambrada seguía esta línea cimera que además es límite provincial. En los espinos de dicha cerca se podían ver varios mechones de pelo de caballo enriscados en ellos. Por allí encontramos enseguida a una bonita yegua con un potrín no menos airoso. Pasamos por el collado situado a 1990 metros de altitud antes de emprender la remontada a la cima de La Fitona. Mientras Álvaro lo cogía por un lado yo me desviaba un poco hacia la falda Sur desde la que vi el pueblo de Canseco en el fondo del valle. Poco después que él llegaba yo a la cima cuando eran las 12:35 horas tras 4,600 km.
La Fitona tiene una altitud de 2041 metros y en ella hay otro hito de piedras con un buzón metálico en el que encontramos un bote con alguna tarjeta y en el que luego dejaríamos la nuestra. Lo primero que vimos al llegar fue el humo de un incendio hacia el Oeste en un valle que baja a Asturias desde la sierra del pico Laguna, Morgao, etc. que hace años coronamos. Nos desviamos hacia el Norte unos metros y pudimos ver con claridad la zona en la que estaba el incendio y sobre la que poco después voló un helicóptero. Más zonas se veían completamente calcinadas por el fuego de este verano que tampoco ha dado tregua alguna.
Las vistas hacia esa orientación Oeste eran más amplias que desde el pico anterior viendo ahora las cumbres más claramente. Destacaba sobre un mar de nubes la sierra del Aramo con el Gamoniteiro y sus altas antenas en él. Asomaba Peña Ubiña detrás del macizo en el que se encuentra el Tres Concejos, Estorvín, Robequeras, Aguazones o el Brañacaballo entre otros varios. El Fontún y Polvoreda destacaban girando a Sur. Ahora veíamos completamente la sierra en la que estábamos con el Llastres, Faro, Huevo y La Morala. Además de la cimas ya citadas de San Isidro, más al Norte, ya en Asturias, las cumbres que antes estaban entre el mar de nubes que ahora había desaparecido. Por la orientación, aunque sin poderlo afirmarlo, creo que se veía el Retriñón.
Como el día estaba espectacular y nos sentíamos con fuerzas, decidimos encaminarnos hacia las otras dos cumbres de la ruta, de momento hacia el Faro. Habíamos ido comiendo alguna fruta y demás, y tras sacarnos varias fotos y dejar nuestra tarjeta en el buzón, emprendimos la bajada a las 13:15 horas. Siguiendo la línea cimera pasamos de nuevo por el collado en el que seguía la yegua con el potro inseparable a su lado. Ahora evitamos subir al Llastres tomando sendas de la falda Sur por debajo de la cima hacia el siguiente collado. Entre algunas escobas y por sendas llegamos al Paso La Muezca, 1935 m, a las 13:40 horas y tras 5,600 km hechos.
Emprendimos la remontada por la loma montana siguiendo el marcado sendero de la misma. El paisaje fue cambiando y ahora vimos claramente en la lejanía las Tres Marías en el Valle de Arbás, entre otros muchos detalles. De pronto vimos bajar a tres personas por la loma y con el zoom de la cámara comprobé que eran Tino, Alicia y María. Al llegar a nuestra altura estuvimos un rato más de charla y nos sacamos nuevas fotos juntos. Luego ellos continuaron la bajada y nosotros la subida. Más arriba la pendiente se suavizó un poco y la caliza se hizo más presente en el terreno.
Enseguida apareció por delante la mole caliza del pico Faro, o Peñas de Faro como también figura en los mapas. La senda transcurría a tramos por la misma cresta y otros por la vertiente Sur ya que al Norte las caídas y canales eran casi verticales en muchos lugares. Cómodamente alcanzamos la cima de esta cumbre a las 14:40 horas y habiendo hecho 6,700 km. En la misma seguía la cruz con la placa que las dos anteriores veces había encontrado ya en ella. También el buzón metálico adherido a ella.
Las vistas eran incluso un poco más amplias que anteriormente dado que su altitud era algo superior, 2012 m. Ahora teníamos justo bajo nosotros al Nordeste el puerto de Vegarada con las campas y vaguadas que caían desde la sierra a las mismas. Esta cumbre forma el punto central de una bifurcación de tres crestas. La del Noroeste por la que veníamos de las dos cumbres anteriores. Al Nordeste seguía otro cordal hacia los picos La Quemaona, Mediodía y La Solana, estos dos últimos ya ascendidos anteriormente por mi parte. Al Sur continuaba la cresta hacia el Huevo, la Morala, Canales, etc., también coronados en alguna ocasión. Seguíamos viendo humareda al Oeste y el helicóptero seguía sobrevolando la zona.
Sacamos algunas fotos y dejamos nuestra tarjeta de cumbres en el buzón antes de emprender el paso hacia la última cima ya que estábamos animados a ello. A las 15:10 horas nos echamos hacia la vertiente Sur por entre la caliza hasta alcanzar el collado cercano de 2096 metros. Desde el mismo se comienza a remontar la pendiente ya montana hacia el Huevo en cuya cumbre veíamos a dos personas que se cruzaron con nosotros poco después. En 25 minutos, a las 15:35 horas, alcanzamos la cima de esta última cumbre del pico Huevo con 2155 metros de altitud. Llevábamos 7,400 km.
En ella encontramos una figura en forma de estrella hecha con varillas de hierro enclavada en medio de un hito de rocas. No había buzón alguno y la tarjeta la dejamos en un bote entre dichas piedras. Poco por debajo vimos luego y de casualidad una placa recuerdo. Desde esta cima, además de las cumbres y valles ya vistos y descritos anteriormente, teníamos el pueblo de Redipuertas al final del valle del río Faro, conocido por las numerosas cascadas que se forman en él y con ruta muy recorrida habitualmente. Nosotros la hicimos hace muchos años en un día lluvioso como pocos. La sierra seguía al Sur con el pico La Morala, Albazosa, Canales, etc.
Ya era buena hora para comer y nos acomodamos en la cumbre para hacerlo disfrutando de toda esa vista espectacular y del no menos magnífico día que teníamos del recién estrenado otoño. El sol lucía entre algunas brumas no muy espesas y soplaba un vientecillo para nada desagradable. Estando en ello se posó una abeja en el borde del tupper que llevaba con la comida y le pude sacar varias fotos de cerca con el macro de la cámara sin que se inmutase. En un momento determinado se formaron varios remolinos de viento allí mismo y uno de ellos me llevó la visera varios metros. Menos mal que no había caída hacia ese lado.
A las 17:00 horas emprendimos el descenso de esta última cumbre. Yo me metí en el sendero y no me di cuenta de girar hacia la loma de bajada y ya me iba hacia la cresta Sur. Rectifiqué enseguida sin más y así llegamos al collado. Ahora no hacía falta subir de nuevo al Faro aunque sí coger algo de altura para pasarlo por debajo entre la caliza. Luego alcanzamos de nuevo la cresta para seguir sin más la senda de subida en dirección contraria. Unas bandas de nubes en el cielo formaron unas bellas formas que dejé plasmadas en fotos. Ya desde el inicio había hecho lo mismo en varios momentos de la jornada.
La idea era llegar al Paso La Muezca y bajar por el mismo lugar de subida, pero al llegar a un punto de la loma de bajada vimos un sendero que se echaba directamente hacia el valle Norte y no se veía complicado. Sin más decidimos meternos en él para perder altura transversalmente bajo la cresta del Faro. Llegamos a la vera de un gran pedrero que evitamos cambiando de dirección siguiendo algunos hitos de piedras que marcaban esta bajada. En medio de una campa había un mástil metálico de colores para indicar los niveles de nieve en invierno.
La senda transcurría por esta falda entre algunas hoyas y dolinas por terreno de monte moteado por algo de caliza donde encontramos los restos óseos de una res esparcidos en ella. En la parte baja se veía ganado y se oían perros ladrando, y no me hacía mucha gracia encontrarme con ellos. Optamos entonces por ir bajando sin perder mucha altura por las sendas que nos llevaron a un colladín por el que pasamos a la vaguada no lejos de la Majada de Morteros. Allí cerca, en el Portillo de Faro, enlazamos con la ruta de subida cuando eran las 18:10 horas.
El cielo se había cubierto casi por completo de nubes y con ese panorama fuimos bajando por el mismo sendero de por la mañana hacia el puerto. En un punto nos desviamos del mismo para atajar por la pradera y encontramos algunos tramos encharcados que tuvimos que sortear. Ya no lejos de la pista nos encontramos con un arroyo más complicado de pasar sin mojarse, aunque no lejos teníamos un puente sobre el mismo al que llegamos tras pasar una alambrada. Así salimos a la pista a escasos 300 metros de la furgoneta que recorrimos en pocos minutos. A las 18:55 horas terminábamos la ruta cuyos datos principales del GPS eran 12,000 km y 792 metros de desnivel acumulado.
El cielo se había cubierto de nubes y la temperatura era de 18º C. Nos cambiamos y nos acercamos hasta el mesón a tomar un refrigerio. Allí estaban tres chicas a las que habíamos visto bajar por otra senda en el tramo final. Tras unos minutos, a las 19:40 horas, emprendimos el regreso a León. De nuevo nos encontramos con ganado en la carretera en este tramo alto del puerto y también en Redipuertas.
Iba anocheciendo mientras avanzábamos hacia la capital y en Robles de la Valcueva decidimos desviarnos a La Estación de Matallana para tomar otro vaso. La luna había aparecido ya y se veía medio cubierta por las brumas. Llegamos a León a las 21:15 horas y dejé a Álvaro cerca de casa antes de terminar yo el viaje en Armunia a las 21:30 horas. 24º C marcaban los termómetros a esa hora.
Sin duda fue una jornada completa y disfrutada al máximo. Tiempo inmejorable, paisajes espectaculares y buena compañía. Sin olvidarme de ese grato encuentro con Tino y compañía.
MAPA ESQUEMA
MAPA RASTER
VISTA SATÉLITE
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ARMUNIA
LUNA LLENA
AMANECE
LA VECILLA
CUETO ANCINO
LUGUEROS Y EL BODÓN
VEGARADA
INICIO DE RUTA (1557 m)
HACIA LAS CUMBRES
MAR DE NUBES EN ASTURIAS Y MAJADA MORTERES EN LA HONDONADA
BRAÑA EN EL PUERTO
DESDE EL PASO LA MUEZCA
LLASTRES (2018 m)
PANORÁMICA NOROESTE
VEGARADA DESDE LA CUMBRE
VISTAS AL ESTE
FARO Y PUERTA DE FARO A CONTRALUZ
ENTRE CIMAS
CANSECO
LA FITONA (2041 m)
VISTA NORTE
INCENDIO
AL SUR
AL ESTE
COLLADO PASO LA MUEZCA Y CRESTA
NOS CRUZAMOS CON TINO Y COMPAÑÍA
HACIA EL FARO
FARO (2012 m)
VEGARADA AL NORDESTE
PICO HUEVO AL SUR
CRESTA DE LA QUEMAONA, MEDIODÍA Y LA SOLANA
HACIA EL PICO HUEVO
HUEVO (2155 m)
BICHITO........
AL NORTE
VEGARADA
VISTA SUR
OTRO BICHITO.......
CONTRALUZ
LAS CUMBRES ASCENDIDAS
PLACA Y CRUZ
NUBES
BAJANDO POR LA CRESTA DEL FARO
HACIA EL VALLE
PAREDES DEL FARO AL NORTE
CERCA DEL PUERTO
PUERTO DE VEGARADA
MESÓN
ARMUNIA





































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