sábado, 30 de agosto de 2025

ACANTILADOS Y PLAYAS DEL CABO VIDIO - OVIÑANA - TURISMO POR SALINAS -ASTURIAS 23-08-25

 


II TRAVESÍA COSTERA. 1ª TRAVESÍA “ACANTILADOS Y PLAYAS DEL CABO VIDIO”.
(Oviñana - Asturias). TURISMO POR “SALINAS”.

23-08-25     (Sábado)

Aprovechando la época estival, nos hemos decidido a realizar una travesía costera en Asturias para recorrer algunas playas y acantilados de la misma. Escogimos la zona del Cabo Vidio, en Oviñana, y una ruta que días antes había hecho nuestro compañero Javi F. cuyo track nos sirvió de guía en su mayor parte, ya que otro buen tramo lo hemos variado. El resultado fue totalmente satisfactorio y el transcurso de la jornada como resumiré a continuación. Por otro lado, y al final haré una reseña de ello, los numerosos incendios que estamos sufriendo este verano han hecho recomendar, incluso prohibir, hacer rutas de montaña en León y otras provincias limítrofes.
Salía de casa a las 6:40 horas hacia el cercano punto en el que había quedado en que me recogería Silvano, que era en esta ocasión el que llevaba el vehículo. Además de él y yo, también iban Juan, Álvaro y José Luis. Habiendo recogido a todos, nos dirigimos hacia La Magdalena ya que había decidido ir por la autopista A-66. Mientras amanecía avanzamos hasta llegar a dicho pueblo donde nos incorporamos a la misma para cruzar y rodear poco después el pantano de Luna. Encontramos varios tramos de la autopista en obras, sobre todo en las zonas de túneles. Tras cruzar el mayor de ellos, el Negrón, entramos en la vecina Asturias contemplando durante un buen rato el macizo de Ubiña y alrededores iluminado por un bonito sol rojizo. Algunos bancos de niebla cerraban parte del paisaje a media altura.
Dejamos atrás el gran argayo que cortó el año pasado uno de los carriles de la misma, y que aún siguen reparando, y así llegamos a Mieres donde salimos para tomar un café. De nuevo en marcha avanzamos y dejamos atrás Oviedo para tomar luego el ramal hacia Avilés por la A-8. Siguiendo la misma llegamos a la salida de Oviñana donde la abandonamos para dirigirnos hacia dicho pueblo donde llegamos cuando eran las 9:20 horas y tras unos 180 km.
Javi F. había iniciado la ruta cerca del cabo Vidio, pero estudiándola el día antes vi que se hacía menos pesada comenzándola en el mismo pueblo en vez de en ese otro punto. La ruta era circular, salvo el tramo de ida y vuelta al cabo, por lo que era indiferente comenzarla en cualquier punto del recorrido.
Aparcamos en el barrio de La Capilla, a la vera del edificio de la Cofradía de Pescadores San Roque y no lejos de la iglesia parroquial dedicada a ese mismo santo, justo por donde pasaba el track de Javi F. que íbamos a seguir. Allí nos preparamos y nos sacamos una foto de grupo antes de iniciar la marcha a las 9:40 horas y a una altitud de 103 m s.n.m. (metros sobre el nivel de mar). Por asfalto en algunos tramos y otros por camino de tierra avanzamos entre las fincas que constituyen los numerosos barrios que a la vez integran este pueblo de Oviñana, en el concejo de Cudillero. Varias señales indican el nombre de estos barrios por los que fuimos pasando con dirección Este primero y luego al Norte. En general, las fincas y chalets que pudimos ver eran de “buen porte” y todas ellas muy bien cuidadas. En varias de ellas además se pueden observar algunos hórreos.
Tras recorrer aproximadamente un kilómetro abandonamos la zona más habitada para caminar un rato entre praderías y fincas antes de meternos de lleno en el bosque de eucaliptos y otras especies arbóreas. Este tramo comenzaba a descender más notablemente hacia las primeras playas y calas que íbamos a recorrer. Como ya nos había dicho Javi F., el ancho camino se fue estrechando hasta convertirse en sendero que se cerraba entre la espesa vegetación. En un punto en el que había que sortear un pequeño talud en el terreno, alguien, no diré quien......., nada más decir “esto es fácil”, cayó resbalando por el mismo entre la maleza. El cachondeo no pudo ser mayor.
Se alternaban luego tramos más abiertos y anchos con otros de nuevo cerrados y estrechos entre la maleza. Poco a poco fuimos viendo por delante la apertura de una de las calas hacia las que nos dirigíamos. Fue en este tramo en el que de pronto me encontré, colgado de una rama a la vera del sendero, un artefacto que de primero no supe que era exactamente. Luego ya vi que se trataba de un trípode para móvil, extensible, con palo selfie e incluso mando a distancia inalámbrico para activar el disparador de la cámara.
Fuimos descendiendo hacia las calas en cuya desembocadura hay un gran edificio, que según he podido saber por Internet, se trataba de la Cetárea del Puerto Chico. A su vera había varios vehículos y personal preparándose para hacer buceo, por el equipo que llevaban. Nosotros pasamos por la parte alta y llegamos a un punto en el que la senda se bifurcaba, mientras una de ellas bajaba a la izquierda hacia una de las playas, la otra lo hacia a la derecha hacia una segunda. Hacia ésta última nos encaminamos bajando por un sendero de hierba en la parte alta y de piedra en la inferior.
A las 10:40 horas, tras 2,600 km hechos, llegamos a esta playa del Puerto Chico, una bonita cala de firme pedregoso en la que encontramos infinidad de carabelas portuguesas azuladas sobre la gravilla. A un lado de la cala hay una cavidad medio tapiada a la que entró José Luis. En la otra parte también se puede ver otra cavidad, ésta totalmente cementada. Ambas estructuras fueron en su tiempo parte del puerto pesquero de dicha cala. El lugar tiene realmente un encanto espectacular. Además con el aliciente de estar solos en ese momento.
A la vera de la última estructura hay un paso entre rocas hacia la playa adyacente del Oeste, la de Portiella. Unos por encima de las rocas y otros por un hueco entre ellas pasamos de una playa a otra. Esta de Portiella era aún más agreste que la anterior, con peor terreno de piedras, roca, etc. Se sale de ella directamente donde está ese gran edificio abandonado. A su vera está el Túnel de Portiella, al que no nos acercamos. Dicho túnel comunica este punto con el puerto de la playa de Castrillón, la siguiente a la del Puerto Chico, al Este.
Eran las 11:25 horas cuando iniciamos la remontada por la estrecha carretera que llega a dicho lugar. Entre arboleda, sobre todo eucaliptos, fuimos ganando altura de nuevo hacia el pueblo. Al llegar a la parte alta, tras más o menos 1,500 km, salimos del bosque y entramos de nuevo entre prados, fincas y chalets. Atravesamos nuevos barrios de Oviñana y nos encaminamos hacia el Cabo Vidio. Al llegar al barrio de Samaría nos encontramos con un bonito barco pesquero “varado” en un parque y con él nos sacamos unas fotos. Allí mismo se encuentra el mirador de La Cueva sobre la playa del mismo nombre y con amplias vistas del cantábrico y acantilados. Al Norte ya se contemplaba el Faro del Cabo Vidio hacia el que nos encaminamos por caminos y sendas sobre los acantilados. Eran las 12:00 horas y llevábamos hechos 5,300 km.
Al cabo de un rato llegamos al primero de los dos aparcamientos que hay en esa zona y en el cual hay un hito de vértice geodésico. De allí mismo sale un camino hacia la playa de Doria por la pendiente ladera que luego recorreríamos. No mucho después se encuentra otro aparcamiento con un food truck con terraza en donde Javi F. había comenzado la ruta días antes. Lo dejamos atrás y seguimos acercándonos al faro mientras contemplamos los impresionantes acantilados de esa parte de la costa asturiana.
A las 12:25 horas, habiendo hecho 6,700 km, llegamos al Faro del Cabo Vidio situado a unos 83 m s.n.m. Se trata de un recinto amurallado en el que se emplaza dicho faro, una batería de bocinas y dos edificios más. El faro, construido en 1950 y aún en uso, fue el último en levantarse en Asturias y casi el último de toda España. Rodeamos dicho recinto hacia la parte trasera en la que se encuentra el faro y las baterías de bocinas sonoras, éstas últimas ya en desuso. Bajamos por un sendero unos pocos metros más hasta casi el final del saliente de este cabo de Vidio. A partir de ese punto la bajada es algo más escarpada y peligrosa, teniendo justo frente a la misma punta el Islote Chouzano. La altura en ese punto era de 80 m s.n.m.
Aprovechando la estancia de un joven, nos sacó unas foto de grupo en ese lugar. Rodeamos luego el recinto por la parte contraria, donde el estrecho sendero sin protección alguna transcurría a la vera misma del acantilado. Algunas señales avisaban del peligro de transitar por el mismo. Así volvimos a la parte frontal del recinto donde varios carteles informaban sobre algunos aspectos de la zona: flora, fauna, geología y sobre el mismo faro. Aquí anoto que hace unos años había visitado con mi hermana y la familia ese cabo de Vidio, dando un pequeño paseo por las cercanías.
A las 12:55 horas abandonamos esa zona del faro Álvaro y yo mientras el resto ya se había adelantado. Siguiendo el mismo sendero anterior retrocedimos hasta el aparcamiento desde donde salía el pendiente y serpenteante camino hacia la playa de Doria o Peñadoria. Tras unos metros bajando por el mismo, en la primera curva cerrada, había un coche aparcado. Luego el camino se convertía en senda que seguía descendiendo trazando eses por la empinada ladera herbosa. En unos 15 minutos bajamos al nivel de mar en dicha playa cuyo acceso final estaba cementado. Salvo un par de personas tumbadas en unas rocas, no se veía a nadie más en ella.
Tengo que aclarar aquí que la ruta de Javi F. seguía por la parte alta hasta la penúltima playa que hicimos y luego bajaba a la misma para pasar a la última. Nosotros, viendo factible el paso entre las anteriores, optamos por bajar en esta primera e irlas recorriendo por la parte baja. Esta primera playa era en su mayor parte pedregosa en vez de arena como tal y por ella avanzamos hacia una escollera, la Punta de los Altares, que la comunicaba con la siguiente, la de La Cueva.
El paso de una a la otra lo hicimos sorteando grandes rocas entre las que se podían encontrar algunos restos de sogas, chanclas, etc. También alguna carabela portuguesa ya muerta. Rodeamos esta Punta de los Altares por ese terreno abrupto viendo algunas grandes cavidades en los acantilados. Aunque había zonas de paredes rocosas, la mayoría de las laderas eran de terreno herboso, pero muy pendiente. En algunos puntos se veían sendas zigzagueantes trazadas de arriba abajo. Esta playa de La Cueva era más arenosa y tiene más o menos unos 700 metros de longitud. Encontramos en ella a algunas personas, pero no muchas.
A las 14:00 horas, tras 9,800 km hechos, llegamos al final de dicha playa en la Punta del Gallo, donde de nuevo cruzamos una zona de roca, esta vez mucho más corta. En una poza se había formado una pequeña piscina natural en la que vimos cangrejos y erizos de mar así como numerosas lapas. Entramos entonces en la playa de Vivigo y justo encontramos una sombra bajo los acantilados en la que nos acomodamos para comer. En el mar vimos un surfista con la tabla y una vela.
Estuvimos una media hora antes de retomar la marcha por la arena de esta playa de Vivigo. El caminar por la misma, al igual que por las anteriores, se hacía más pesado al hundirnos en la arena o anteriormente en la gravilla. Echando la vista atrás veíamos como nos alejábamos del faro que de vez en cuando aparecía en la parte alta al Norte. Estando hacia la mitad levantó el vuelo una bandada enorme de gaviotas sobre nosotros. La marea estaba subiendo y al pasar por un saliente de roca casi nos pillan las olas. Por una vaguada desemboca el arroyo de Vivigo y en él se puede ver el antiguo molino de Pulido. Un camino baja también por la vaguada desde el barrio del mismo nombre. Por allí había bajado Javi F. y track que llevábamos como referencia.
En el siguiente tramo se juntan un par de playas, la de Albuerne y la de Vallinas o Del Gallo. Atravesamos la primera y ya en la segunda estaba la subida por la que teníamos que salir de la zona de playas. Cruzamos otra zona de grandes canchales y estuvimos unos minutos sentados a la sombra. Eran las 15:30 horas y llevábamos hechos 11,800 km en total. El último tramo desde la bajada a la primera playa había sido de 3,200 km.
No tardamos en emprender la subida desde las playas a la parte alta por una rampa cementada en la que había una pequeña barca de pesca. Pues bien. Según se veía desde abajo parecía que solo estaba anclada con una piedra para evitar que se deslizase por dicha pendiente. Al llegar a ella descubrimos que era ornamental y estaba soldada a la barandilla de protección de esta bajada. En la misma nos sacamos unas fotos también. Dejamos atrás el tramo cementado y nos metimos en un ancho camino que enseguida se introdujo entre otro bosque de eucaliptos. Por el mismo fuimos ganando altura hasta abandonarlo y meternos entre praderías, campos de helechos y otros arbustos.
Tras recorrer un kilómetro desde la playa llegamos a las primeras edificaciones del barrio de La Reguera, perteneciente al pueblo de Valdredo y situado a 115 m s.n.m. Por las calles asfaltadas y de nuevo entre fincas y chalets avanzamos viendo en ellos algunos limoneros, manzanos, y otros árboles frutales. No anduvimos mucho tramo por dicho barrio antes de abandonarlo por un camino de nuevo entre bosque y arbustos varios. Descendimos ahora unos metros hasta situarnos a la vera de una vía de FEVE por la que en ese momento pasaba un convoy. En ese tramo antes de la vía nos despistamos un poco del track, que atajaba por un sendero, pero tan solo fueron unos metros de rodeo sin más.
Apenas recorrimos unos 50 metros paralelos a dicho ferrocarril antes de desviarnos del mismo para seguir bajando un poco más hasta llegar al paso de un arroyo, afluente del Vivigo que desembocaba en la playa donde los molinos. Lo cruzamos a una altitud de 85 m s.n.m y emprendimos la remontada entre más arboleda siguiendo ese camino ancho que nos sacó de la misma muy cerca del cementerio de Oviñana cuando eran las 16:40 horas.
Ya por asfalto y entre algunos pinares y prados nos fuimos acercando al final de la ruta en el centro de Oviñana. Enseguida entramos en el pueblo y poco después en el barrio de La Capilla donde teníamos el coche aparcado. A las 16:55 horas, tras 16,000 km hechos y 370 metros de desnivel acumulado, terminamos la ruta a la vera del edificio de la Cofradía de Pescadores San Roque. Yo me acerqué a sacar unas fotos de la cercana capilla de San Roque antes de cambiarme y demás como el resto de compañeros.
Sobre las 17:15 horas emprendimos el viaje que nos llevó en media hora hasta Salinas. Allí aparcamos no lejos del Mirador de Las Anclas “Philippe Cousteau”. Por el mismo dimos un paseo viendo las numerosas anclas de barcos donadas por diferentes ciudades que allí se exponen hasta llegar al extremo del cabo en el que se encuentra. El acceso al mirador suspendido sobre el mismo estaba cerrado. En la punta de una roca hay fijado un busto de Philippe Cousteau, oceanógrafo e hijo de archiconocido Jacques Cousteau.
Desde esa punta hay una vista extraordinaria de toda la playa de Salinas en la que se encontraba numeroso personal. También en este lugar ondean las banderas de las 17 comunidades de España así como la de la nación y la de Europa. En La Cubierta de Velas, varias esculturas de forma rectangular simbolizan las velas de los barcos teniendo a sus pies varias anclas más de barcos ya desaparecidos.
Abandonamos este cabo y nos encaminamos hacia el paseo marítimo de Salinas, que por mi parte ya he recorrido en otras ocasiones anteriores. El sol claro del atardecer iluminaba esta bonita ronda marítima donde dejamos atrás un mercadillo antes de acomodarnos en la terraza de una cafetería. En la misma nos tomamos un buen y merecido refrigerio y algunos incluso terminamos por pedir unas hamburguesas con patatas fritas para merendar un poco. Casi a las ocho de la tarde nos levantamos y emprendimos el regreso hacia el aparcamiento donde estaba el coche. A las 20:10 horas iniciamos el regreso a León, que de nuevo hicimos por la autopista hasta La Magdalena. Desde allí por la vía convencional llegamos a León. Tras dejar a José Luis en casa me acercó a mi a Armunia cuando eran las 22:10 horas.
Sin duda resultó una grata experiencia fuera de lo habitual que hacemos en el entorno de la montaña. Disfrutamos de unas vistas espectaculares de los acantilados así como de las bonitas calas y playas recorridas. También los tramos más urbanos o los bosques y praderías tuvieron su encanto.
Así, poco a poco vamos dejando atrás este verano, que por otro lado está siendo muy trágico en cuanto a los incendios se refiere y de lo cual quiero dejar constancia también aquí, como anoté al comienzo.
Tanto en la provincia de León, como en otros muchos puntos de España y la vecina Portugal, muchos montes, espacios naturales con su fauna salvaje, animales domésticos e incluso pueblos enteros están siendo literalmente calcinados por el fuego en un verano como no se conocía en décadas, por no decir nunca. Las Médulas arrasadas, el Bierzo, Cabrera, Picos de Europa, Riaño, Montaña Central, zona de La Bañeza y la limítrofe Sanabria y otras muchas están sufriendo como nunca este estigma que va a dejar una huella inolvidable y muy difícil de superar. No va a ser lo mismo hacer rutas por todas esas zonas calcinadas. Pero lo más doloroso de todo, sin comparación, son las vidas humanas que también se ha llevado el fuego por delante durante las tareas de extinción o indirectamente por su causa. Sirva este resumen como un pequeño homenaje a todos ellos y los que aún siguen con esa lucha en estos momentos.


MAPA ESQUEMA


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MAPA RASTER

VISTA SATÉLITE

EL NEGRÓN

MACIZO DE UBIÑA AL AMANECER

ARGAYO EN LA AUTOPISTA

NEBLINAS SOBRE EL VALLE

CENTRAL TÉRMICA DE SOTO DE RIERA


OVIÑANA (103 m)









BOSQUE DE LA ENSENADA DEL ARROYO DE PORTIELLA






PLAYA DE PORTIELLA

PLAYA DEL PUERTO CHICO



GAVIOTA Y CARABELA PORTUGUESA








ANTIGUAS INSTALACIONES DEL PUERTO


PASO ENTRE PLAYAS




PLAYA DE PORTIELLA



ANTIGUA CETÁREA Y TÚNEL DE PORTIELLA

SUBIENDO POR LA CARRETERA


LLEGANDO DE NUEVO A LOS BARRIOS DE OVIÑANA




HACIA EL CABO VIDIO EN SAMARÍA

BARCO ORNAMENTAL Y MIRADOR DE LA CUEVA





AL FONDO EL FARO DEL CABO VIDIO

APARCAMIENTO CON FOOD TRUCK


LAS PLAYAS POR LAS QUE LUEGO PASARÍAMOS



VELEROS EN EL CANTÁBRICO

CABO VIDIO E ISLOTE DE CHOUZANO





FARO Y BATERÍAS DE BOCINAS

SENDERO A LA VERA DEL ACANTILADO Y DEL FARO



RECINTO DEL FARO DE VIDIO



DIFERENTES PANELES INFORMATIVOS









SOBRE LAS PLAYAS

BAJADA A LA PLAYA DE DORIA





PLAYA DE DORIA





PUNTA DE LOS ALTARES







PLAYA DE LA CUEVA




LAPAS, CANGREJOS Y ERIZOS EN LA PUNTA DEL GALLO




PLAYA DE VIVIGO


SURFISTA


BANDADA DE GAVIOTAS ECHANDO EL VUELO


LA MAREA CRECIENTE NOS CIERRA EL PASO




MOLINO DE PULIDO






PLAYA DE ALBUERNE

PLAYA DE VALLINAS O DEL GALLO




DESCANSO ANTES DEL ASCENSO A LA PARTE ALTA


BARCA ORNAMENTAL EN LA RAMPA DE LA PLAYA




ENSENADA DE LA PLAYA DE VALLINAS

BOSQUE DE EUCALIPTOS EN LA SUBIDA




PASANDO POR EL BARRIO DE LA REGUERA - VALDREDO








DE NUEVO EN OTRO BOSQUE


A LA VERA DEL FERROCARRIL


CRUZANDO EL ARROYO


CEMENTERIO DE OVIÑANA

ENTRANDO EN OVIÑANA



ERMITA DE SAN ROQUE




FIN DE RUTA

SALINAS















BUSTO DE PHILIPPE COUSTEAU







PLAYA Y PASEO MARÍTIMO DE SALINAS







MERIENDA EN LA TERRACITA 






BELLO EFECTO SOLAR SOBRE LA PLAYA




NOS DESPEDIMOS DE SALINAS



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