1ª TRAVESÍA “PALAZUELO DE TORÍO – VALLE DE RIOSEQUINO – LAGUNA DE FONTANOS – FONTANOS DE TORÍO – LA FLECHA DE TORÍO – GARRAFE DE TORÍO – VALDERILLA DE TORÍO – PALAZUELO DE TORÍO”.
25-07-26 (Sábado)
Este sábado 25 de julio, día de Santiago Apóstol, hemos hecho la ruta “de montaña” más cercana a León que yo haya recorrido hasta ahora. Propuesta por Javi F., lo que en principio a mí me parecía que iba a ser un paseo se convirtió en una decente travesía de 21,900 km con un continuo sube / baja por los valles y vaguadas de la misma. Durante la jornada disfrutamos de paisajes de monte y urbanos con algunas panorámicas de la cordillera al Norte. Los participantes fuimos José Carlos, Javi F. y yo.
Salía de casa a las 8:50 horas marcando 16º C los termómetros exteriores. Los nubarrones se cerraban al Norte y Este ocultando el sol que ya había salido. Recogí a José Carlos poco después y enseguida salimos por la carretera del Torío hasta llegar a San Feliz. En dicho pueblo paramos a tomar un café y hablamos con Javi, que ya estaba de camino también en su coche. Retomamos la marcha para recorrer el corto trayecto a Palazuelo de Torío donde llegamos a las 9:30 horas y donde el termómetro de la furgo marcaba 15º C. Al poco llegó Javi y nos preparamos para la marcha mientras el cielo iba despejando.
Tras una foto del reducido grupo emprendimos la marcha a las 9:50 horas a una altitud de 893 metros. Dejamos atrás y a un lado la iglesia de este pueblo y cruzamos un puente de piedra sobre la vía del ferrocarril de FEVE. A partir de allí entramos en un camino hacia el Noroeste que enseguida comenzó a ascender por una loma entre praderías totalmente agostadas. Ya comenzamos a ver también bosque en las lindes de estos prados y no tardando entramos entre algo de arboleda, robles sobre todo. Dejamos atrás una cercana edificación, posiblemente un depósito de agua, para seguir ganando altura mientras el sol ya lucía entre las escasas nubes que quedaban.
A las 10:20 horas, habiendo hecho 2,100 km, llegamos a un cruce con el ramal por el que volveríamos y donde cerraríamos el lazo. Seguimos subiendo un pequeño tramo más hasta que el camino se allanó e incluso perdió unos pocos metros antes de volver a remontar con más suavidad. Cruzamos entonces una pequeña zona en la que los robles compartían espacio con un pinar que dejamos atrás enseguida. Una vez más la pendiente se volvió a pronunciar entre los robles que en algunos tramos se “comían” el camino. Alcanzamos luego otro altozano en el que enlazamos con otro ancho camino que venía desde Valderilla de Torío y al que nos incorporamos. Tras seguir subiendo un pequeño tramo más entre escobas y robles alcanzamos uno de los tres puntos más altos de la ruta situado a 1088 metros de altitud. Entre la arboleda ya contemplábamos varios picos de la cordillera al Norte y que luego veríamos mucho más claramente y que describiré.
Iniciamos desde ese punto una fuerte bajada donde el camino se estrechaba y se convertía casi en un surco cubierto de cantos y piedras con las que era fácil resbalar y donde había que extremar la precaución. Tras ello se suavizó la pendiente por la ladera de una vallina entre escobas y robles hasta situarnos ya encima del valle del río Riosequino. De nuevo nos tocó ganar altura un tramo por el estrecho sendero en el que se había convertido el camino anterior hasta pasar a otra vaguada del valle principal por la que dicha senda inició ya la bajada hacia éste.
A las 11:20 horas llegábamos al amplio valle por el que transcurre el río Riosequino, que como su nombre bien indica, permanece seco la mayor parte del año salvo en épocas de lluvia o invierno. Llevábamos hechos 5,600 km hechos y estábamos a 964 metros de altitud. El cauce apenas se distingue ahora en el resto del ancho valle y solo por que está un poco más hundido en el terreno y con más piedras. Casi parece más un camino que un río. El caudal que en su momento baja por él hacía el Sur pasa por Riosequino de Torío, a unos 3,000 km de allí en línea recta, para desembocar en el Torío poco después.
Siguiendo una senda de este ancho valle nos encaminamos hacia el Norte para remontar este siguiente tramo ganando altura muy sutilmente paralelos al seco lecho del río. Las laderas que cierran este barranco por los laterales están cubiertas por verdes bosques de robles como los que habíamos pasado. Alguna especie más arbórea se veían cerca del cauce, como chopos por ejemplo. Estas sendas nos sacaron a un ancho camino que transcurre bajo la falda Oeste del valle y a la sombra de la arboleda de la misma. Dicho camino sube desde Riosequino de Torío hacia la cabecera del valle mientras se va bifurcando en senderos y algún camino más.
En un determinado punto vimos cerca del cauce un gran árbol al que José y yo nos acercamos. Se trataba de un sauce de grueso tronco en el que nos sacamos algunas fotos antes de volver al camino de nuevo. En este siguiente tramo cruzamos tres arroyos, completamente secos ahora, el de Valle del Prado Valmayor, Torrubio y Valdetallas, que desembocan en el río Riosequino. Atravesamos también un par de cercas de ganado con carteles de aviso de ganado y perros sueltos, que ese día no encontramos. Por la ladera Este subía un pendiente cortafuegos por el que, según nos dijo Javi, también se llegaba a la laguna, aunque con más esfuerzo por dicho fuerte desnivel.
A las 12:10 horas y tras 8,300 km hechos llegamos a un punto, situado a 1003 metros de altitud, en el que el camino se bifurcaba. Continuando de frente hacia la cabecera del valle, y mirando los mapas de la zona, se puede comprobar que hay enlaces con camino y pistas que llegan a la carretera nacional muy cerca del Rabizo dirigiéndose al Oeste. Por otro lado, también se puede subir hacia la otra margen, al Este, para enlazar con otros que bajan hacia el Torío. Esa dirección tomamos nosotros pero ya en ese mismo punto comenzando a subir y metiéndonos enseguida de nuevo entre la arboleda. Tras un tramo de subida se suavizó la pendiente y a las 12:25 horas llegamos a la altura de la laguna de Fontanos. Dicha laguna es bastante amplia pero ahora solamente se veía algo de agua en la parte central. El resto del espacio estaba cubierto por la vegetación baja típica de estos humedales. Se emplaza a una altitud de 1050 metros y llevábamos hechos 9,200 km.
El camino se dirigió al Norte entre praderías de alta hierba agostada y todas cercadas para el ganado, que de momento no habíamos visto. Poco a poco fue emergiendo al Norte la Cordillera Cantábrica y las numerosas cumbres conocidas de esta zona más cercana a León capital. Llegamos entonces a otro de los puntos más altos de la ruta con una altitud de 1077 metros. Desde allí se podían contemplar, como ya digo, innumerables cumbres de ese frente Sur de la cordillera. Por enumerar algunas de ellas: Santiago, Llamargones, Peña Portilla, Fontañán, Cueto San Mateo, Fontún, Machamedio y creo que las Tres Marías. También el cercano Polvoreda, o Correcillas, Fresneda, Enrasadas, Peña Valporquero o Valdorria entre otros. A escasos metros, bajando un poco, se encuentra un panel con el esquema y descripción de toda esa vista. A él llegamos a las 12:50 horas.
Paramos unos minutos en ese punto antes de retomar la marcha hacia el ya cercano pueblo de Fontanos de Torío que veíamos al Sudeste y más arriba. Una ancha pista se encaminaba hacia allí ascendiendo más o menos suave entre más praderías de hierba completamente seca. En algunas vimos algo de ganado, el primero de la ruta. Por el Norte se iban cerrando los nubarrones sobre las cumbres que seguíamos contemplando. No lejos del pueblo se alza una gran torre de antenas con un edificio a su vera. En un desvío de este camino encontramos unas señales de un sendero PR, “Las Tierras del Torío”, que marcaban la dirección a Matueca de Torío, distante 4,000 km por uno de los ramales o 4,500 km por Fontanos, al que marcaba 500 metros. Adelantamos a un par de mujeres con un perro y a las 13:10 horas entramos en Fontanos de Torío. Llevábamos hechos 11,700 km y estábamos a 1080 metros de altitud.
Apenas recorrimos unos metros por las calles de este pueblo antes de abandonarlo por un camino cementado entre arboleda en su primer tramo hasta un depósito de aguas. Volvimos entonces a la tierra para seguir subiendo un pequeño trecho hasta alcanzar el punto más alto de toda la ruta con 1092 metros de altitud y habiendo hecho 12,200 km. Dejamos atrás unas colmenas y comenzamos a descender, de momento muy sutilmente. Entre la arboleda se veía el pueblo y la torre metálica así como otras de un tendido eléctrico paralelo al camino.
Cuando llegamos a un claro abierto pudimos ver León en la lejanía al Sudeste. A simple vista se distinguían las dos torres de la catedral y algún edificio alto como el hospital. Con el zoom de la cámara aún se acertaban a ver más edificaciones “destacadas” o barrios reconocibles de la ciudad. Tras este tramo un tanto despejado iniciamos una fuerte bajada donde el camino se encontraba destrozado por las torrenteras provocadas por el agua de lluvia. La arboleda y matorral bajo escoltaba dicho camino que ya bajaba hacia el valle principal del Torío en el que se acertaba a ver casi todo el pueblo de Manzaneda de Torío al Nordeste.
Ya bastante abajo trazamos algunas curvas y pasamos un tramo entre pradera que se “comía” el camino. Así llegamos a la altura de la ermita de La Flecha de Torío desde donde el camino ya bajaba cementado hasta cruzar bajo la vía del tren para salir enseguida a la carretera general LE-311 donde un indicador marca 14,000 km a León. La cruzamos para meternos en un sendero que bajaba hacia el cercano río Torío sobre el que cruza un puente colgante metálico. Hacia él nos encaminamos para cruzarlo, yo por primera vez ya que ni siquiera sabía de su existencia. Se trata de una pasarela de rejilla metálica suspendida sobre el cauce con un par de pilares centrales que la divide en dos vados y protegida por unas barandillas de cables. Al cruzar sobre ella se balancea, no siendo muy aconsejable para personas con vértigo ya que además se ve el río a través de la base de rejilla. Eran las 13:55 horas, llevábamos entonces 14,600 km y estábamos a 915 metros de altitud.
La ruta continuaba por la margen de la carretera, así que solo habíamos cruzado este puente por la experiencia de hacerlo y volvimos a atravesarlo para continuar la marcha por una calle paralela a dicha carretera que cruzaba el pueblo de La Flecha de Torío. En el mismo se celebraba un día festivo ya que vimos bastante personal en torno a unas carpas, preparándose para hacer una comida seguramente, así como varios vehículos todoterreno de alguna exhibición. Por dicha calle, paralela al río y a la carretera general, avanzamos entre viviendas y fincas hasta entrar en Garrafe de Torío, pueblo adyacente a La Flecha. Las nubes y claros se alternaban en el cielo y de momento la amenaza de lluvia que se había pronosticado para esas horas no parecía cumplirse.
Tras un tramo más por dicha calle cambiamos de rumbo para salir a la carretera por la que continuamos unos minutos más antes de abandonarla también hacia otra calle lateral. Pasamos a la vera de la iglesia de Garrafe y al poco abandonamos dicho pueblo cuando eran las 14:30 horas y habiendo hecho 16,300 km. Estábamos a 925 metros de altitud.
Volvimos a cruzar la vía por un puente de piedra e iniciamos la subida por un camino al Suroeste entre más praderías con arboleda cercana. Pasamos a la vera de un depósito de agua y de unas antenas antes de meternos entre dicho bosque de robles desde donde ya vimos algunas casas de Valderilla de Torío al Sur. Así llegamos a un punto situado a 993 metros de altitud desde donde iniciamos el descenso a una vaguada por la que baja el arroyo Hueho. Pues bien, al llegar al paso del mismo lo encontramos totalmente enfangado de agua y barro en el que se hundía uno si intentaba cruzarlo. Las márgenes de dicho arroyo estaban tan cerradas de maleza que no era posible el paso por ningún otro lugar. Estuvimos explorándolo y al final Javi y yo decidimos meternos de lleno por aquel paso. Yo me embarré a tope por que no vi luego un senderín que él si cogió, pero bueno. Por su parte, José Carlos se alejó hacia una parte más alta por la que pasó al final. Nos tocaba ahora subir escasos 30 metros de desnivel hasta Valderilla de Torío, pueblo en el que entramos a las 15:15 horas y tras 18,600 km hechos. La altitud de Valderilla es de 979 metros.
Apenas pasamos por una calle del mismo antes de abandonarlo por otro camino que comenzaba a descender hacia el siguiente valle, el del arroyo de Tejera. Bajamos un tramo de unos 420 metros en el que perdimos 35 metros hasta llegar al cauce seco del mismo. Entre pinos comenzamos a subir ahora la siguiente cuesta, que ya comenzaba a pesar, aunque con el aliciente de ser la última de la ruta. Más arriba cambiamos el pinar por robles de nuevo y pasamos alguna zona más “llana” donde el camino estaba muy desarmado por los surcos de lluvia.
A las 15:35 horas, y tras 19,700 km hechos, cerramos el lazo de la ruta en el camino que ya habíamos hecho a la ida. Nos metimos entonces en el tramo común y final de la ruta subiendo aún un breve recorrido antes de iniciar la bajada hacia Palazuelo. José y Javi se habían adelantado un poco y yo me desvié unos metros del camino hasta un punto en el que tuve una amplia y bonita panorámica del valle con el pueblo en el fondo del mismo. También desde allí se veía bastante claramente la ciudad de León con muchos detalles de la misma.
Retomé la marcha por el camino y dejé atrás la arboleda y lo que parecía el depósito de agua. Cuando daban las cuatro vi pasar el tren de FEVE por Palazuelo hacia la montaña. Sobre el Polvoreda se acumulaban las nubes que sin embargo apenas se veían sobre nosotros. Así llegué al puente de piedra sobre la vía y luego me desvié un poco para rodear y ver la iglesia de Palazuelo. A las 16:08 horas finalizaba yo la ruta en la carretera general cerca de la cual habíamos dejado los vehículos y donde estaban los dos compañeros ya. El GPS me daba como datos principales 21,900 km hechos con un desnivel acumulado nada desdeñable de 611 metros.
Nos cambiamos y emprendimos el regreso acordando parar en San Feliz. Una hora estuvimos en el bar charlando y tomando algún refrigerio que otro antes de retomar el viaje a León. Tras dejar a José Carlos cerca de casa llegué yo a Armunia a las 17:50 horas. 25º C marcaban los termómetros a esa hora. Antes de venir a casa paré a darle un lavado rápido a la furgo.
Sin duda me sorprendió para bien esta nueva ruta hecha. Aunque es cierto que hay tramos más “agradecidos” que otros, como en casi todas, en general mereció la pena recorrerla. Ideal también para hacerla invernal, aunque con tanto arroyo que cruzar igual se complica algo más.
MAPA ESQUEMA
MAPA RASTER
VISTA SATÉLITE
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ARMUNIA
TRAYECTO
PALAZUELO DE TORÍO
PUENTE SOBRE LA VÍA DE FEVE
HACIA LOS ALTOS DE PALAZUELO
POR EL ALTOZANO
DESCENSO HACIA EL VALLE DE RIOSEQUINO
VALLE DEL RÍO RIOSEQUINO
ENCINA
CAUCE DEL ARROYO DEL VALLE DEL PRADO VALMAYOR
CORTAFUEGOS
CAUCE DEL ARROYO VALDETALLAS
HACIA LA LAGUNA
LAGUNA DE FONTANOS
FONTANOS DE TORÍO EN EL ALTO DE LA LOMA
CUMBRES DE LA CORDILLERA
HACIA FONTANOS
GANADERÍA EN LOS PRADOS CON EL POLVOREDA DE FONDO
FONTANOS DE TORÍO
PUNTO MÁS ALTO DE LA RUTA (1092 m)
LEÓN
DESCENSO HACIA LA FLECHA DE TORÍO
MANZANEDA DE TORÍO
ERMITA DE LA FLECHA
CRUCE CON LA CARRETERA GENERAL EN LA FLECHA DE TORÍO
BAJANDO HACIA EL TORÍO
PUENTE COLGANTE SOBRE EL TORÍO EN LA FLECHA
CRUZANDO LA FLECHA DE TORÍO
GARRAFE DE TORÍO
HACIA VALDERILLA DE TORÍO
EL PUEBLO EN EL ALTOZANO
ARROYO DE HUEHO
VALDERILLA DE TORÍO
ARROYO DE TEJERA
VALDERILLA Y SU ERMITA YA POR DETRÁS
CAMINO MUY IRREGULAR
VALLE DE PALAZUELO DE NUEVO
LEÓN AL SUR
EL TREN DE FEVE PASANDO POR PALAZUELO
EL POLVOREDA BAJO LAS OSCURAS NUBES
PALAZUELO DE TORÍO
FIN DE RUTA
UN REFRIGERIO EN SAN FELIZ DE TORÍO
LEÓN
ARMUNIA


























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