viernes, 18 de diciembre de 2015

BELÉN DE CUMBRES "PEÑA LOS CASTROS" - 13-12-15



1ª ASCENSIÓN A LA “PEÑA LOS CASTROS”. (Sabero). (Belén de Cumbres).

13-12-15                           (Domingo)


De nuevo llegamos al final de año y lo cerramos con el tradicional Belén de Cumbres. En esta ocasión lo hemos colocado en la peña Los Castros, en Sabero, en el mismo cordal de Peña Utrera y la Mailera, cumbre a la que queríamos volver a subir y que una nueva cacería nos lo impidió. Tampoco había sido la primera opción. Habíamos pensado ponerlo en la Peña Perico, al otro lado del valle, pero el día antes descubrimos que otro club de León lo iba a colocar allí también y opté por cambiarlo para no coincidir.
Diez fuimos los animados a esta ruta: Alex, Álvaro, Mateo, José Luis R., Juan, José Luis N., Eva, David, Eva A. y yo. En Guzmán me llevé una grata sorpresa al comprobar que la amiga que venía con Eva, y tocaya suya, era Eva Arboleya, antigua compañera del club que salió con nosotros en varias ocasiones hace unos 10 años. La acompañaba su hijo David de 10 años. También venía José Luis Nieto, otro socio de antaño que incluso estuvo cuando salíamos con el Club Don Bosco y al comienzo del Cumbres de León. Mateo también hacía una buena temporada que no nos acompañaba. Como se ve, esta ruta sirvió para reunir a varios antiguos compañeros/as de hace algún tiempo, y se agradece.
Salimos a las 10 de la mañana en mi furgoneta y el coche de Alex. Con el cielo nublado avanzamos hasta Boñar donde paramos a tomar un café. Yo decidí no hacerlo. Tras la cena de trabajo de la noche antes, en la que me había acostado a las seis de la mañana, no tenía el cuerpo para mucho. Continuamos hasta Sabero, 924 m, donde llegamos a las 11:40 horas, aparcando en las cercanías del Museo de la Minería, como la vez anterior.
Allí nos preparamos para la ruta y nos repartimos los turrones, cavas, etc, que llevábamos para celebrar la Navidad. Nos sacamos una foto de grupo y a las 12:00 horas del mediodía emprendíamos la marcha por la Ruta de las Minas que en marzo pasado habíamos hecho completa. Pasamos al lado del museo antes de comenzar a subir por una calle adoquinada hacia la ermita de San Blas que dejamos a un lado. A partir de ella el adoquinado de piedra desapareció para continuar por un camino de tierra entre arboleda. Entre ella tuvimos una amplia panorámica de Sabero.
No tardamos en llegar al merendero de la Fuente de La Muela con una pequeña casita y huerta cercanas. Por el ancho camino ganamos altura mientras se mantenía nublado y la previsión era de lluvia por la tarde. Dejamos también a un lado el desvío a la Cueva de El Trigal y el Roblón de la Plata mientras entre la arboleda veíamos algunas cumbres al Norte, hacia donde nos dirigíamos. Fue entonces cuando vimos el primero de los cazadores apostados en las rocas y alguien comentó haber visto un cartel abajo de cacería, pero no le prestó mucha atención ya que parecía llevar tiempo allí puesto. Estaba en la cresta de la cumbre a la que íbamos y enseguida vimos alguno más en la parte alta. Para evitar problemas decidí allí mismo que íbamos a subir hacia la parte contraria, esperando no encontrar por allí a estos individuos.             
Llegamos a una curva cerrada en la que abandonamos la Ruta de las Minas para emprender el ascenso a la collada por otro camino. Aquí nos encontramos a una joven con un perro con la que charlamos unos minutos. En esta bifurcación se emplaza la Mina de La Plata de la que solo puede verse unas cavidades en la roca entre vegetación cerrada. Las escobas altas escoltaban esta parte del camino hacia la collada que pasa a Alejico y a la que llegamos a las 13:10 horas. Estábamos a 1239 metros y habíamos caminado 2,500 Km. Allí había cuatro todoterrenos aparcados de los cazadores.
Nos encaminamos en dirección contraria a la peña Mailera siguiendo la cresta divisoria del valle de Sabero y el del Esla. La niebla impedía ver las cumbres más altas, pero sí los valles. En éste último veíamos Verdiago y en el de Sabero el pueblo de Olleros, no tardamos en divisar también Sabero. Por la parte alta de la sierra avanzamos hacia el Oeste pasando por las peñas en las que habíamos parado cerca de una hora la vez anterior. Ahora estábamos haciéndolo en sentido contrario. Seguimos caminando hacia el Oeste con dirección a otras rocas más altas a las que llegamos a las 13:40 horas.
Estábamos a 1324 metros de altitud y habíamos caminado 3,100 Km. En esos momentos no sabíamos el nombre de la cima y luego en Internet averigüé que eran Los Castros. El cielo estaba cada vez más oscurecido y no demoramos la colocación del belén entre unas rocas de esta cumbre. Alrededor colocamos los turrones, bebidas, etc. para sacar la foto oficial del mismo. Comimos un poco, yo solo una manzana ya que el estómago lo tenía un tanto pesado, y luego comenzamos la celebración. El frío se aguantaba bien al no ser muy intenso y los turrones y la bebida ayudaban a combatirlo. Con las panderetas y las “chuletas” de los villancicos fuimos entonando los mismos desafinando más de la cuenta, al menos por mi parte, que tenía la garganta un tanto tocada. 
Antes de que la niebla se cerrase por completo sin apenas darnos cuenta, pudimos ver parte de las cumbres más cercanas como el Moro, Peña Corada, y las de la parte Sur del Valle de Sabero que íbamos a subir como primera opción. Todas ellas tenían su parte más alta cerrada por la niebla que ahora nos cubría a nosotros.

A las 15:45 horas emprendimos el descenso divididos en dos grupos. La idea era bajar y enlazar con la ruta de subida de la vez anterior para ver si podíamos ver el Roblón de la Plata, que no conseguimos localizar dicho domingo. Entre la niebla perdimos altura guiados por el GPS mío con dirección al trazado de aquel día. En medio de la loma encontramos un pequeño agujero que luego se ensanchaba y de gran profundidad como comprobamos tirando una piedra en él. Para llegar a la vaguada correcta tuvimos que descender una canal de unos 15 metros donde había que destrepar un tramo sin dificultad alguna. En la parte baja nos reagrupamos todos para meternos en el bosque en el que José Luis dio con el Roblón de la Plata por casualidad.
Este ejemplar tiene unos 700 años de antigüedad con un diámetro máximo de 8,40 m y 17,5 metros de altura. La disposición de sus enormes ramas hacen del mismo un ejemplar de gran envergadura. El perímetro está cercado y hay un banco y un panel informativo dentro. Nos sacamos unas cuantas fotos antes de continuar el descenso por el sendero bien marcado hasta llegar al arroyo tras el cual estaba la otra senda por la que en marzo habíamos subido nosotros. Aún con el día ya cayendo, algunos decidimos intentar llegar a la cueva de El Trigal. Por dicha senda comenzamos a subir siguiendo algunos hitos que encontrábamos. En aquella ocasión la nieve nos había despistado y nos fuimos hacia la parte contraria.
En este grupo íbamos Mateo, Álvaro, Eva, José Luis, Eva A. David y yo. Al llegar a otro punto José Luis, Eva y yo decidimos no subir más. Al final ellos la encontraron más arriba. Se trata de una cueva con un par de grandes salas y numerosas formaciones que merecen la pena ver. Volveremos en otra ocasión.
Ya era de noche cuando volvieron y emprendimos el descenso mientras se escapan algunas gotas de lluvia. El sendero nos llevó al camino principal poco antes del merendero. Enseguida vimos las luces del pueblo en el que entramos a las 18:45 horas. José Luis N., Alex y Juan habían tomado un refrigerio en el bar y esperaban en el coche. Averiguamos entonces que el museo estaba abierto aún y que además se podía visitar de forma gratuita los domingos por la tarde, por lo que entramos a verlo.
En este “Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León” pueden verse numerosos artilugios de los usados en dicha actividad así como minerales extraídos. Vagonetas, calderas, martillos pilones, taladros, extractores, etc, así como una gran maqueta del valle de Sabero, todo ello con paneles explicativos. El edificio en sí ya es digno de visitar ya que se ha usado la antigua Ferrería de San Blas y su estructura de arcos de piedra y ladrillo es espectacular. Por último nos enseñaron la antigua botica, en funcionamiento hasta hace pocos años, y que se mantiene restaurada con el aspecto típico de las farmacias de 1892 cuando se inauguró.
Tras esta grata visita salimos para emprender la vuelta a León cuando eran las 19:40 horas. Al llegar al desvío de Boñar me paró la Guardia Civil para hacerme un control de alcoholemia. En Boñar nos tomamos un refrigerio e hicimos la cuentas de la salida. Llovía cuando salimos a las 20:50 horas. Sin novedad hicimos este regreso a la capital donde llegamos a las 21:45 horas. En Guzmán quedaron algunos compañeros y acerqué a José Luis a Trobajo, por la mañana le había recogido también allí. Poco después de las diez de la noche llegaba yo a casa.
Terminamos de esta forma las actividades del club Cumbres de León de este 2015, y si nadie lo remedia, de su andadura de 16 años. Yo ya he comunicado al presidente mi decisión de abandonar la organización de las rutas del club. La escasa participación en las salidas no merece la pena dicha dedicación. Eva Arboleya ha dicho hoy que igual se anima a recoger el testigo, pero lo tendrá que confirmar. Ya se verá. Eso sí, una cosa es no hacerlas oficiales del club y otra dejar de salir, y mientras pueda, lo haré.           

MAPA ESQUEMA
ENLACE RUTA GPS:
LEÓN
SABERO
MUSEO


ERMITA DE SAN BLAS
SABERO
MERENDERO FUENTE DE LA MUELA
RUTA DE LAS MINAS




COLLADA
LOS CASTROS

PANORÁMICA DEL VALLE DE SABERO
BELÉN EN LA CUMBRE





JOSÉ LUIS CON UNA SUDADERA DE LA ANTIGUA SECCIÓN DE MONTAÑA DEL BOSCO


                                              




                                                

DESCENSO ENTRE NIEBLA


CANAL

EN EL BOSQUE DE ROBLES Y HAYAS

EL ROBLÓN DE LA PLATA



EN BUSCA DE LA CUEVA
DESCENSO YA DE NOCHE


MUSEO
















ANTIGUA BOTICA


BOÑAR

LEÓN