miércoles, 27 de julio de 2016

PICO FORNOS Y PEÑA DEL VIENTO - 17-07-16



               1ª ASCENSIÓN AL “FORNOS” Y  2ª ASCENSIÓN A LA “PEÑA DEL VIENTO” (San Isidro)

17-07-16                     (Domingo)

En pleno mes de julio, y con una fuerte ola de calor azotándonos, hemos salido de ruta para ascender un par de cumbres en la zona de San Isidro y visitar el cercano lago de Uvales, como ya hiciera hace unos años cuando subí la primera vez la Peña del Viento. Aprovechamos la jornada al máximo hasta última hora de la tarde llegando ya de noche a León.
Poco después de las 8:00 horas salí de casa para ir en busca de José Luis a Trobajo. Volví luego por Armunia para recoger a Mª Jesús, que anteriormente me había avisado de un pequeño retraso inesperado, y nos metimos al centro donde se unieron Álvaro y Roberto en la zona de José Aguado. Pasadas las 8:30 horas salimos de la ciudad por la autovía hacia Puente Villarente donde giramos hacia Boñar. En este tramo nos encontramos con un grupo de vacas que se habían salido de un prado y deambulaban por la carretera.
A las 9:15 horas paramos una media hora en Boñar a tomar un refrigerio en uno de los bares de la travesía principal. Retomamos la marcha para rodear el pantano del Porma más adelante y pasar por Puebla de Lillo después. Pasamos por Isoba y emprendimos la subida del puerto San Isidro hasta llegar al punto de inicio de la ruta al comienzo del valle de Wamba por el que baja el arroyo Fornos. Allí han rectificado una curva de la carretera y en el tramo inhabilitado aparcamos la furgoneta, como ya hiciera la vez anterior. Eran las 10:25 horas.
Con el sol calentando a “todo meter” nos preparamos y 15 minutos después emprendimos la marcha. Allí estábamos a 1440 metros. Mientras los demás fueron a coger el ancho camino unos metros mas adelante, yo salté el quitamiedos y atajé hasta él por la loma cercana al arroyo. Las escobas floridas desprendían un fuerte olor acentuado por el calor sofocante que hacía en el valle. A la derecha, entre el camino y el arroyo, vimos algunas edificaciones y algo más arriba un refugio a la izquierda. No tardamos en divisar nuestro principal objetivo, la Peña del Viento, a la que durante un rato equivoqué con el Cascayón, más al Norte.
Nos cruzamos con algún rebaño de vacas y no tardamos en ver muchas más en las praderías del valle así como numerosos caballos, muchos de ellos con crías a su lado. La ruta que llevábamos transcurría por el “PR - LE 46 - Camino de Wamba” que parte del Puente de Wamba, donde habíamos dejado la furgoneta, y llega al collado de Acebal, límite provincial con Asturias, para regresar por el mismo trazado. El nombre “Wamba” se refiere a un rey visigodo.
Cruzamos una zona con numerosos meandros que surcaban la pradera y que tuvimos que saltar en ocasiones. José Luis y yo, que habíamos quedado por detrás, quisimos atajar una curva del camino y no vimos que después giraba de nuevo, por lo que el atajo resultó un rodeo y con más pendiente. Tras una serie de eses del camino alcanzamos el collado Acebal, cerrado con una cancilla que cruzamos. Este collado está a una altura de 1711 metros y habíamos hecho 4,200 Km. Eran las 12:00 horas
Unos metros hacia el lado contrario había un refugio al que nos acercamos y nos reunimos todos de nuevo. A su sombra nos sentamos unos minutos y decidimos ir primero al lago Uvales y luego subir la cumbre. De haberlo sabido lo hubiéramos hecho al revés, como la vez anterior. El fuerte calor que sufrimos más tarde así lo aconsejó.
A las 12:30 horas retomamos la marcha hacia el lago situado tras una loma que había que rodear por un sendero que subía y bajaba con pequeños desniveles. A su vera encontramos una fuente que manaba por un tubo plástico del que bebimos y cargamos agua. Por una campa pasamos al otro lado de la loma y descendimos un tramo pronunciado antes de subir por un pedrero que nos llevó a las cercanías del lago al que llegamos a las 13:05 horas. Llevábamos unos 6,000 Km y estábamos a 1688 metros de altitud.
Este lago de Uvales se emplaza en un circo al Nordeste de la cumbre del Cascayón y se puede rodear en su totalidad, lo cual nos dispusimos a hacer. Roberto decidió darse un baño mientras que José Luis optó por volver hacia el refugio pero cruzando por un collado directo desde allí y teniendo que subir un desnivel bastante considerable, hasta los 1860 metros.
Álvaro, Mª Jesús y yo comenzamos a bordear el lago por la izquierda teniendo enseguida la bonita y curiosa panorámica del mismo con la estrecha salida de aguas tras la cual veíamos algunas cumbres en la lejanía. Veíamos a José Luis subir por la fuerte pendiente y como cruzaban un par de rebecos cerca de él. Nos sacamos unas fotos con el lago de fondo y cerramos el círculo en el punto de llegada. El personal que había cuando llegamos había marchado, pero llegaba otro grupillo.
A las 13:40 horas emprendimos el retorno hacia el refugio desde donde teníamos pensado emprender la subida a la cumbre. En la fuente cargamos agua de nuevo y minutos después llegamos a esta caseta, cerrada, y en la que paramos a la sombra unos minutos más. Allí la altitud era de 1709 m.
A las 14:35 horas nos pusimos en marcha para subir a la cumbre desde ese punto. El primer tramo de la subida era muy campero sin muchos repechos fuertes. Delante teníamos primero la peña Fornos y detrás la del Viento. Fuimos avanzando hacia la primera con tranquilidad por el calor que hacía, solo aliviado por una muy ligera brisa que corría a ratos. Pasado este primer repecho entramos en la roca por la que trepamos cómodamente algunos trechos hasta situarnos al comienzo del cresteo en sí.
Aquí fue donde nos dividimos. Mientras Roberto y Mª Jesús se encaramaban a la cresta, el resto optamos por seguir senderos de su base. No tardamos nosotros en dividirnos también. Álvaro llevaba un rato con el estómago un tanto revuelto y no le remitía el malestar, pensamos que fue por beber de golpe el agua fría de la fuente del sendero del lago. Él y José Luis optaron entonces por arrimarse a la sombra de unas rocas y comer allí para decidir luego que hacer. Por mi parte, que iba más o menos bien, decidí seguir dichos senderos bajo la peña Fornos sin intención de subirla y llegar al collado anterior a la Peña del Viento para acometer ésta desde allí.
Fui ganando altura suavemente hasta llegar a unas rocas anteriores a dicho collado que me pusieron en un apuro. Era una pequeña cresta que se subía bien pero no tenía bajada factible por la parte contraria. Eran cortes, algunos de gran desnivel, complicados de destrepar. Al final tuve que alcanzar una campa de la parte alta a ver si desde la otra ladera podía. Pues bien, al llegar a ella comprobé que Mª Jesús y Roberto ya estaba en la cumbre del Fornos, un poco por detrás de mí, pero “a tiro de piedra”. Yo estaba a 1910 metros de altitud y la cumbre a 1932 m. Al final me decidí a retroceder y subir esos 20 metros de desnivel hasta alcanzar esta cima a las 15:38 horas tras 8,900 Km. recorridos.
Nos sacamos unas fotos rápidas y dejamos nuestra tarjeta de cumbres antes de emprender el descenso por donde yo había llegado. Al llegar a los riscos vimos que había que rodearlos por el Nordeste perdiendo algo de altura hasta los 1893 metros. Remontamos luego la pendiente hasta el collado, 1906 m, desde el cual comenzamos la ascensión a nuestro principal objetivo.
Aunque pendiente, fue cómoda la subida de este tramo hasta alcanzar la cresta bastante puntiaguda, aunque no peligrosa, de la Peña del Viento. Unos cien metros por delante estaba la cumbre a la que llegamos a las 16:35 horas. La altitud de la misma es de 1998 metros, aunque en muchos lugares, incluso en el buzón, redondean a 2000 m. Llevábamos caminados hasta allí 9,600 Km y un desnivel acumulado de 807 metros.
A pesar de su nombre, no corría viento alguno en su cima y el sol seguía calentando a esa hora. Buscamos las escasas y pequeñas sobras que daban algunas rocas para acomodarnos a comer, que ya iba siendo hora, aunque sí habíamos ido picando algo en las paradas. La vista desde esta cumbre limítrofe con Asturias eran impresionantes. Eran infinitos las cimas contempladas desde allí, contando entre ellas Peña Ubiña, Espigüete, Picos de Europa, Peña Ten, Retriñón, Torres, San Justo, Susarón o Mampodres entre otras. Allí al lado, tras otra collada, se encontraba la Rapaina y un poco más alejada la Rapaona. Al lado contrario, el Cascayón o el Valmartín en el cordal del Torres. Hacia Asturias caía el valle que se va estrechando para formar el desfiladero de Los Arrudos con su final en Caleao, ya hechos por nosotros anteriormente. También se veía la braña de Brañagallones bajo la falda del Canto del Oso. 
A través de un walkie nos comunicábamos con los dos compañeros que habían quedado abajo. José me preguntó si había llegado Álvaro a la cima ya y me pensé que era una broma. No lo era, al poco apareció por la cresta y minutos más tarde él. Al final se habían decidido y nos alegramos de ello. Estuvimos un buen rato más en esa cumbre disfrutando del bello y amplio paisaje desde la misma antes de sacarnos unas fotos y dejar nuestra tarjeta en el buzón.
A las 18:40 horas nos echamos hacia la loma Este para descender hacia la collada anterior a La Rapaina donde vimos más caballos pastando. Giramos hacia la vaguada que poco a poco se fue estrechando en una especie de barranco rocoso por el que en la época bajará un arroyo. El sol seguía molestando, ahora más que por el calor, por estar frente a nosotros y ya bajo. Cruzamos el arroyo Las Aliviadas, donde vimos un pastor con las vacas, y subimos unos metros para rodear un cerro que nos sacó a unas verdes praderías cruzadas por numerosos surcos de regatos.
A las 19:45 horas salimos al ancho camino de Wamba por el que nos restaban aún 2,700 Km a la carretera. Frente a nosotros veíamos las cimas del Toneo, Ausente o Requejines. En un prado vimos un enorme toro y más abajo otro entre algunos arbustos. Con algo de cansancio ya, debido en parte al sofocante sol, avanzamos entre las floridas escobas hasta divisar la carretera y salir a ella poco después. Nos restaban unos pocos metros por ella para terminar la ruta a las 20:30 horas. En GPS marcaba 14,900 Km y un desnivel acumulado de unos 850 metros.    
Minutos después comenzamos el regreso parando en Isoba cerca de una fuente. Luego lo hicimos en el Lago del Isoba donde queríamos mojar los pies un poco, pero al contrario que el año pasado por estas fechas, ahora estaba todo el contorno lleno de juncos y no había donde acomodarse un rato. Seguimos viaje hacia Puebla de Lillo donde paramos en la plaza. Mientras Mª Jesús y Roberto decidieron acercarse hasta el río, el resto nos sentamos a tomar un refrigerio en la terraza de un bar.
A las 22:00 horas reiniciamos la marcha hacia León donde llegamos sin novedades una hora más tarde. En el centro quedaron Roberto y Álvaro y acerqué a José Luis a Trobajo. Por último dejé a Mª Jesús en casa y las 23:40 horas llegaba yo a la mía.
Sin duda una larga y calurosa jornada de montaña, pero aprovechada al máximo con dos cumbres y la visita al lago Uvales, cuyo entorno merece bien la pena.  

           
MAPA ESQUEMA
ENLACE RUTA GPS: 
ARMUNIA
BOÑAR


VALLE DEL PORMA
COMIENZO DE RUTA
CAMINO DE WAMBA
EL TONEO DETRÁS
CASCAYÓN, FORNOS, PEÑA DEL VIENTO Y RAPAINA

FORNOS Y PEÑA DEL VIENTO
CABALLOS Y VACAS EN EL VALLE



REFUGIO EN LA VERTIENTE ASTURIANA


SENDA DEL LAGO UVALES

LAGO UVALES

PICOS DE EUROPA DE FONDO

LAGO Y CASCAYÓN


FUENTE
COLLADO ACEBAL Y REFUGIO


FORNOS, PEÑA DEL VIENTO Y RAPAINA

RISCOS

HACIA SAN ISIDRO
PICO FORNOS
DETRÁS LA PEÑA DEL VIENTO
BRAÑAGALLONES
LOMA DE LA PEÑA DEL VIENTO
PEÑA DEL VIENTO
RAPAONA Y RAPAINA
AL NOROESTE






DESCENSO

EL TORRES Y CORDAL DE FRENTE

ESTRECHA VAGUADA DE BAJADA


LAS ALIVIADAS

EN EL ANCHO CAMINO

TORO PASTANDO

ÚLTIMO TRAMO ENTRE ESCOBAS
CARRETERA A LA VISTA

LUNA SOBRE UNA CUMBRE
ISOBA
LAGO DE ISOBA
PUEBLA DE LILLO