martes, 26 de septiembre de 2017

ISOBA - PINZÓN - ENTREVADOS - 24-09-17

 1ª TRAVESÍA “ISOBA – VALLE PINZÓN – VALLE ENTREVADOS - ISOBA”

24-09-17                              (Domingo)

         Por segunda vez en este año la enfermedad me ha tenido apartado de la montaña más tiempo del que suele pasar habitualmente. En esta ocasión ha sido una neumonía por la que incluso estuve ingresado unos días, y de la que afortunadamente me recuperé del todo. Eso, unido al mes y medio sin salir, me hizo proponer una ruta sin mucha complicación y de poco esfuerzo físico, para retomar la actividad. Sin duda acerté con la misma ya que pudimos disfrutar de unos bellos paisajes en los valles de Pinzón y de Entrevados, de los cuales solo conocía el segundo de ellos.
Nos animamos a la misma cinco personas: José Luis, Vicente, Guiomar, Álvaro y yo. Recogí a José Luis en casa y en Guzmán a Guiomar y Vicente antes de salir a las 8:45 horas hacia Isoba. Un termómetro marcaba 7º C.
Sin novedades avanzamos hacia el destino por la carretera del Portillín para enlazar con la de Boñar por donde pasamos poco después. Ya en el mirador de Vegamian paramos a sacar unas fotos del pantano del Porma, muy mermado por la fuerte sequía que arrastramos desde hace meses. Poco más adelante se encuentra el desvío a Solle, pueblo en el que recogimos a Álvaro para recorrer el último tramo del viaje.
A las 10:20 horas llegamos a Isoba, 1361 m, donde tomamos un café en el bar de la entrada. Aparcamos luego algo más arriba, al comienzo de la ruta que íbamos a recorrer y que está señalizada como “PR-LE 27.1 Entrevados – Valle de Pinzón”. Allí nos preparamos para realizarla y a las 10:55 horas comenzamos la marcha por un camino hacia el Este entre praderías y escobas. El sentido habitual para hacerla es el contrario, pero yo creo que los desniveles se llevan mejor como nosotros íbamos.
El camino de tierra estaba cubierto por una capa de piedras en varios tramos y por él íbamos ganando altura con el cielo cubierto por algunas brumas no muy compactas. Poco a poco se fue ampliando el paisaje hacia el Noroeste y enseguida aparecieron las cumbres más destacadas de San Isidro: Torres, Toneo, Agujas, Ausente y Requejines. Por delante emergía la peña San Justo, cuyo perímetro íbamos a rodear por completo en la ruta. Al lado de aquel camino había un monolito de piedra con una placa en la que rezaba la inscripción “Chegua – 21 de mayo de 2011”
Cómodamente fuimos avanzando hacia el collado que nos daría paso al valle del Pinzón llegando al mismo cuando eran las 11:45 horas tras 2,100 Km hechos. Este paso, máxima altura de la ruta emplazado a 1528 metros, está escoltado por dos cumbres, al Norte por los picos Pinzón y Páramo, un tanto separado, y al Sur por la peña San Justo, más cercana. Desde este punto se veía buena parte del valle del Pinzón hacia el que enseguida nos echamos sin abandonar el ancho camino que nos metió no tardando en un bello hayedo en el que ya comenzaba a despuntar el colorido otoñal.
El camino trazó una curva cerrada para girar de nuevo hacia el Este tras habernos ido desviado al Norte en el tramo anterior. Metidos en el bonito hayedo, en el que vimos algunos ejemplares de gran grosor y retorcidos troncos, fuimos descendiendo hacia el fondo del valle del Pinzón, que rodea la Peña San Justo por el Nordeste. Vimos algunos regatos bajar desde las laderas de la derecha y en algunos tramos encharcaban el camino. Más adelante, cuando se suavizó la pendiente, pasamos al lado de unos prados en los que pastaban varios caballos con los que nos sacamos unas fotos. Pasamos un corto tramo más de hayedo antes de salir a campo más abierto desde donde contemplamos los riscos de la cara Este de la Peña San Justo.
El camino seguía por la margen derecha del valle y en la parte contrario vimos un corral de ganado y un chozo al que algunos opinaron por acercarse. El tema estaba en que el paso a él no era muy cómodo por el arroyo que se interponía en medio y al que había que bajar para remontarlo por la margen contraria. Además, se veía que no era más que una choza redonda, pequeña y de ganado.
Unos metros más adelante nos situamos paralelos a la carretera que sube hacia el puerto de Las Señales y que en ese punto trazaba una curva muy cerrada. En los mapas además marcan ese punto como comienzo “oficial” del río Porma, formado por la unión del arroyo Pinzón y del Páramo, que viene de Las Señales. Nosotros no entramos para nada en la carretera, si no que seguimos el camino paralelo a la misma y separado por este río Porma “recién nacido”. En él comenzamos a ver algunas bonitas cascadas a las que nos acercamos.                        
Las laderas de la peña se cubrían en esta parte de matorral bajo y numerosos helechos de color ocre que destacaban entre el verdor de ese matorral. Todo ello creaba un bonito paisaje en este principio de otoño recién estrenado. A las 13:50 horas, y llevando 6,700 Km, llegamos a la altura de la cascada de los Forfogones. A ella se accede bajando por un sendero hasta el cauce del río sobre el que cruza una pasarela de madera desde la que pueden sacarse unas bonitas fotos de este salto que se precipita hacia una poza entre rocas. El rincón es realmente bello y por ello, tras sacar varias instantáneas, decidimos acomodarnos allí para comer. Lo hicimos tranquilamente entre la arboleda de la ribera del río y oyendo el rumor de su cauce. Por allí encontramos numerosas setas de intenso color rojizo a las que daban ganas de dar un mordisco.......
Una hora estuvimos en este bello rincón antes de retomar la marcha por el camino de la base de la peña San Justo hasta llegar en pocos minutos al enlace con el que baja de Entrevados e Isoba y se dirige a Cofiñal. En ese punto estábamos a la mínima altitud de la ruta, 1213 m y a 7,600 Km del comienzo. Nos incorporamos al mismo con dirección al desfiladero de Entrevados para comenzar a subir suavemente entre grandes helechos y con praderías en la base del pico en las que vimos una caseta.
El camino se estrechaba entre la arboleda y arbustos mientras cogía altura sobre el río de Isoba, paralelos al cual íbamos subiendo ahora. El paisaje seguía siendo espectacular con los contrastes de tonos verdes y ocres que despuntaban en la estación otoñal. Poco a poco el camino se fue estrechando y las piedras lo fueron invadiendo a la par que nos metíamos en la parte más estrecha de este valle de Entrevados, por el que ya había bajado alguna vez más, pero nunca subido.
A las 15:25 horas llegamos a la Fuente de Jerumbrosa, un manantial del que apenas manaba agua. Unos metros después está el desvío al Pozo de la Leña, otra destacada cascada de la ruta a la que nos acercamos tras bajar unos 10 metros de desnivel por un sendero. Este rincón lo componen varios pequeños saltos entre piedras y rocas por las que fuimos cruzando para verlos desde la mejor perspectiva posible. Por allí vimos a un pequeño grupo que iba bajando. Ellos y otros tres jóvenes anteriormente fueron los únicos que encontramos en toda la ruta, salvo ya cerca de Isoba más tarde.
Estuvimos un buen rato en este rincón antes de volver al camino principal para seguir subiendo por él. Yo me había quitado la sudadera anteriormente ya que en este valle no corría fresco alguno y el sol seguía calentando. Cruzamos algunos canchales que se precipitaban desde la parte alta y que llegaban al cauce en algunos sitios. Poco a poco fuimos girando a Norte con el valle hacia el que había una buena caída en este tramo intermedio. En momento determinado vimos el pico Torres frente a nosotros, aunque se ocultó enseguida por la orografía del terreno. Cruzamos una cancilla de madera para evitar el paso del ganado y se fue abriendo la vaguada. Al otro lado de la misma se elevaba la cumbre del Runción. Los que iban delante vieron una víbora en ese tramo.
Ya fuera de esta zona más cerrada cruzamos unas praderías en las que vimos unos cercados de piedras y llegamos al desvío hacia el lago de Isoba, cerca de un puente sobre el río y otra pequeña cascada. Estuvimos pensando si ir hasta el lago, distante 1,000 Km, y desde él al pueblo, pero al final optamos por seguir directamente a Isoba, del que nos separaban 1,500 Km por la ruta. Cruzamos otra cancilla y comenzamos a ver ganado en los pastos. De nuevo emergía frente a nosotros la puntiaguda cima del Torres, en San Isidro.
Por el Oeste iban a pareciendo algunas nubes que ocultaban el sol de vez en cuando, aunque nada parecido a las previsiones con lluvia que habían anunciado para la tarde. No tardamos en divisar el pueblo en la misma línea del Torres. Nos cruzamos con unos jóvenes y a las 17:00 horas entramos en el pueblo. En pocos minutos cerramos el circuito de la ruta cuyos datos de GPS son: 12,500 Km y un desnivel acumulado de 390 metros.
Nos cambiamos y paramos un momento en la fuente del pueblo. A las 17:30 horas emprendimos el regreso. En Puebla de Lillo hemos parado casi una hora a tomar un refrigerio antes de reiniciar la marcha. De nuevo entramos en Solle a dejar a Álvaro volviendo a la general para bordear el pantano y proseguir el trayecto a León. Sin novedades lo hicimos y a las 19:50 horas llegamos a Guzmán donde me despedí de los compañeros. Minutos después llegaba a casa.

Sin duda resultó un buen retorno a la actividad después del periodo convaleciente que tuve. Una ruta sencilla, pero realmente interesante y guapa para disfrutarla.     

MAPA ESQUEMA

ENLACE RUTA GPS:

ARMUNIA
LEÓN
HACIA ISOBA
PANTANO DEL PORMA

PUEBLA DE LILLO
ISOBA


COMIENZO DE RUTA
CUMBRES DE SAN ISIDRO E ISOBA
SUBIENDO HACIA EL COLLADO

COLLADO DE PASO AL VALLE DE PINZÓN
VALLE DE PINZÓN
HAYEDO EN EL VALLE








CABALLOS EN LAS PRADERAS





PEÑA SAN JUSTO

CARRETERA DEL PUERTO LAS SEÑALES
CASCADAS EN EL PORMA



CASCADA DE FORFOGONES





ENLACE CON EL CAMINO ISOBA - COFIÑAL
HACIA ENTREVADOS



FUENTE JERUMBROSA
CASCADAS EN EL POZO DE LA LEÑA - ENTREVADOS




SALIDA DEL DESFILADERO Y RÍO ISOBA

PRADERAS Y PEÑA SAN JUSTO
ISOBA Y PICO TORRES DE FRENTE

FIN DE RUTA
FUENTE EN ISOBA
LEÓN

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