lunes, 7 de agosto de 2017

MORO SUR - 30-07-17



2ª ASCENSIÓN AL “MORO SUR” (Ocejo de la Peña)

30-07-17                          (Domingo)

            Después de mes y medio sin hacer ruta de montaña he vuelto a retomar la actividad con la ascensión a la cumbre Sur del pico Moro, en esta ocasión desde Ocejo de la Peña. En enero del año 2000 inauguramos las rutas del actual club Cumbres de León precisamente con la ascensión a esta cima y en aquella ocasión algunos alcanzamos las dos cumbres. Lo hicimos desde la carretera que une Santa Olaja de la Varga con Ocejo. Esta vez yo no pasé a la Norte por lo que luego apuntaré.
Tras recoger a Mª Jesús y a José Luis nos dirigimos a Guzmán donde nos juntamos con el resto de los participantes: José Antonio, Álvaro y Alex, un joven amigo de Mª Jesús que se nos unió en esta ocasión. En su coche y mi furgoneta salimos de León sobre las 8:10 horas por la autovía hacia Puente Villarente donde giramos a Boñar. Aquí paramos a tomar un café unos minutos antes de continuar por el valle de Sabero hacia la carretera de Riaño por la que recorrimos un corto trecho antes de desviarnos hacia Ocejo de la Peña, 1146 m, donde llegamos sobre las 9:30 horas.
Nos preparamos para la marcha y a las 9:50 horas la emprendimos saliendo del pueblo por un sendero del Valle del Pico Moro por el que bajaba el arroyo del mismo nombre. Yo llevaba la ruta metida en el GPS y me la marcaba por otro lado, aunque más arriba se unía y decidimos variarla. En el cielo se veían algunas brumas que amortiguaban un poco el calor del sol veraniego. El vientecillo que corría, y que se mantuvo, contribuyó a que la jornada se hiciera más llevadera.
El sendero comenzó a ascender por la margen derecha del arroyo cruzando algunos tramos rocosos y entre algo de arboleda en la parte baja. Atravesamos más adelante el casi seco cauce del mismo para comenzar a girar hacia el Oeste y en lo alto de una cresta estaba uno de los varios buitres que fuimos viendo durante el día. Poco a poco nos echamos hacia el alto de una loma por la que enlazamos más arriba con el ancho camino por el que iba la ruta del GPS.
Éste se veía excavado en la roca en algunos trechos y nos llevó a un segundo cruce con el arroyo antes de remontar por la parte contraria en un tramo que se encajonaba. Por delante ya vimos la doble cumbre del pico Moro que por esa parte Este apenas eran distinguibles. José Luis comenzó a subir por otra loma al Sur mientras el resto, ya por sendero, seguimos de frente hasta llegar a los puertos altos del valle que los rodean el Moro, Peña Rionda y la Peña Los Llanos. Eran las 11:30 horas y estábamos a 1467 m de altitud.
Allí hicimos una parada para tomar un tentempié antes de retomar la marcha por las praderías hacia la base del pico Moro donde encontramos una fuente con pilón y agua muy buena y fresca. Desde allí nos encaminamos hacia la collada Genciana a la que ya llegaba José Luis por la cresta. El sendero trazó algún zigzag antes de alcanzar dicho collado a las 12:30 horas. Este paso que une el Valle del Pico Moro con el de Nuestra Señora, por el habíamos subido aquel día, se emplaza a 1650 metros de altitud y desde él ya se ve parte de Cistierna y el valle del Esla. En los puertos por los que habíamos pasado vimos el gran rebaño de ovejas que habían llegado estando parados allí nosotros así como algunas vacas y caballos algo por encima.
Al Oeste del collado teníamos la pendiente canal que llegaba a la cima y por la que comenzamos a ascender siguiendo unos hitos metálicos que vimos y el sendero muy trotado. Pasamos al lado de un árbol solitario y entramos en este sendero lleno de piedras y rocas. Más arriba se hizo menos perceptible entre la roca caliza, pero sin dificultad alguna para seguir la ruta. Sin darnos cuenta alcanzamos la cumbre Sur del pico Moro con 1779 metros de altitud cuando eran las 13:10 horas.
La vista era espectacular y amplia divisando infinidad de cumbres. Allí cerca, al otro lado del valle de Ocejo, teníamos los recién ascendidos Campriondo y Castillón y la larga cresta de Peña Corada detrás. Más al Este, y alejados, el Espigüete, Murcia, Peña Prieta, Arbillos o Cueto de Prioro entre otros. Girando a Norte divisamos el macizo de los Mampodres y parte de Picos de Europa. Detrás de la cercana Peña Rionda se veían Las Pintas y más al Oeste el Polvoreda, Valdorria, Susarón y varias cimas más de las cuencas del Curueño, Torío y Porma. En los valles se emplazaban algunos pueblos como Cistierna, Sabero, Aleje y Alejico, la Velilla de Valdoré o Villayandre.
Nos sacamos una foto en la cumbre y dejamos nuestra tarjeta en el buzón, adherido a una cruz con una placa, antes de emprender el paso hacia la cima Norte. El cresteo a la misma no es para cualquiera por los numerosos pasos que hay que sortear, algunos un tanto aéreos. Entre cumbres hay 200 metros en línea recta en la que se trepan y destrepan dichos pasadizos donde hay que extremar la precaución. Poco a poco fuimos avanzando por esta cresta, unos más ágilmente que otros, hasta que llegamos a una zona donde había que cruzar un tramo de unos dos metros por una roca lisa pero con una pared medio en techo que te echaba hacia la caída. Pues bien, a pesar de quitarme la mochila, no fui capaz a cruzarlo. Me dio un achaque de nervios que me dejó bloqueado como nunca me había pasado en la montaña. Por el lado contrario había otro paso, no menos comprometido, pero que poco a poco logré cruzar para seguir hacia esa segunda cumbre pero pensando en el último paso y más peligroso. Se trata de una cresta de unos tres o cuatro metros más o menos de longitud totalmente aérea, caída a ambos lados, y que la vez anterior había cruzado “a caballito”. En principio no lo vi muy comprometido, pero fue colocarme para cruzar y volvió a repetirse el ataque de nervios que me echó para atrás irremediablemente. Repito que nunca me había pasado antes en montaña, y he pasado algunos sitios tan complicados como éstos, aunque es verdad que el grupo nuestro busca siempre no exponerse y hacer ascensiones y rutas con el mínimo riesgo posible. Se trata de salir a disfrutar y no a pasarlo mal, y ahora lo estaba pasando muy mal.
Mientras algunos sí pasaron a la cima Norte, con 1801 metros de altitud, otros quedamos en las rocas anteriores y nos acomodamos para comer cuando regresaron los compañeros. Desde esa posición vimos el tejo centenario que hay en la base de la cumbre por la parte Oeste. José Antonio aún pasó de nuevo a dejar una tarjeta de cumbres en el buzón.
A las 15:40 horas emprendimos el regreso por la cresta para comenzar a bajar ahora desde otro punto de la misma al que había llegado José Luis anteriormente cuando subió. Cruzamos de nuevo los pasos delicados, pero ahora con más confianza, y nos echamos hacia el valle por otra canal en la que no faltaron tampoco algunos destrepes hasta enlazar con la senda buena por la que habíamos subido y por la que llegamos al collado más cómodamente. Eran las 16:35 h.
Por el mismo trazado de subida llegamos a las praderías y cruzamos cerca del rebaño de vacas que estaban tumbadas en la hierba. Esta vez nos metimos por el arroyo teniendo que subir unos metros para salvar la parte encañonada del mismo y volver a descender para incorporarnos ya al ancho camino. Ahora optamos por no abandonarlo y seguirlo hasta el pueblo. En las paredes de la derecha vimos las buitreras marcadas por los blancos excrementos de sus habitantes, varios de ellos sobrevolando la zona.
El camino se fue difuminando por el poco uso del mismo y se perdía en las zonas de pradería. Ahora bajando, a Álvaro le iban molestando un poco más las botas que yo le había dejado al no tener él las suyas y que le quedaban demasiado justas, aunque del apuro le sacaron. Le iban “limando las uñas”......
Continuamos el descenso contemplando de frente la mole del Campriondo que desde esa perspectiva parecía totalmente un dinosaurio tumbado. Una gran formación adjunta al pico principal le hacía la forma perfecta de la cabeza con ojo y todo. Entre él y nosotros se emplaza Ocejo de la Peña al que no tardamos en divisar desde la parte alta. Encontramos más ganado en los prados entre los que bajaba el camino que en su último tramo tenía fuerte caída hacia la carretera que llega al pueblo y al que habían protegido con grandes rocas a modo de contrafuertes. Tras algunos zigzag entramos en Ocejo de la Peña a las 18:30 horas. Cruzamos algunas de sus empinadas calles y diez minutos más tarde terminábamos la ruta donde los coches. El GPS daba estos datos: 700 metros de desnivel acumulado y 8,600 Km recorridos.  
Nos cambiamos y a las 19:15 horas emprendimos el regreso a León. Alex y Mª Jesús habían marchado un poco antes. Por el valle de Sabero llegamos a Boñar en el que volvimos a detenernos a tomar un refrigerio. Unos 20 minutos más tarde retomamos el viaje hacia León llegando a Guzmán a las 20:50 horas. Allí quedó Álvaro y acerqué a José Antonio y a José Luis a casa antes de llegar yo a Armunia a las 21:15 horas. 

MAPA ESQUEMA

ENLACE RUTA GPS:

LEÓN
SABERO Y PICO MORO


VALLE DEL PICO MORO
OCEJO DE FONDO
POR LA GARGANTA DEL VALLE
BUITRE
DETRÁS EL CAMPRIONDO
ENLACE CON EL CAMINO
CAMPRIONDO, PEÑA CORADA Y OCEJO DE LA PEÑA

PICO MORO Y PUERTOS EN LA BASE NORDESTE
FUENTE
HACIA LA COLLADA GENCIANA


VALLE DEL ESLA DESDE EL COLLADO
CANAL DE SUBIDA AL MORO SUR


CUMBRE SUR CON LA NORTE A LA DERECHA Y P. RIONDA A LA IZQUIERDA

LA LLANURA SUR CON CISTIERNA Y EL VALLE DE SABERO
PANORÁMICA AL ESTE
VISTA AL OESTE
CRESTEO ENTRE CIMAS



ÚLTIMO PASO AÉREO
EN LA CIMA NORTE
CRUZANDO EL PASO AÉREO
COMIDA

TEJO CENTENARIO EN LA BASE OESTE

DESTREPES EN EL DESCENSO





DE NUEVO EN LAS PRADERÍAS

CAUCE SECO ENCAJONADO
OCEJO DE LA PEÑA EN EL DESFILADERO Y CAMPRIONDO
POR EL VIEJO CAMINO

¿ALGUIEN VE UN DINOSAURIO TUMBADO?
OCEJO
ENTRANDO EN EL PUEBLO

BOÑAR
LEÓN
ARMUNIA



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